"Hice terapia antes, durante y después de irme de Árbol" - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

"Hice terapia antes, durante y después de irme de Árbol"

Una de las mitades compositivas de la banda más grande de Haedo se lanza al ruedo por su cuenta. Dice que se fue del barrio, que lo habló con Santaolalla y que ahora se prepara para grabar de nuevo.

Eduardo Schmidt ha dejado el grupo. Como en aquella puntual novela del italiano Enrico Brizzi (Jack Frusciante ha dejado el grupo, en referencia al violero de los Red Hot Chili Peppers), el cantante, multiinstrumentista y compositor de Árbol se fue de su propio equipo hace ya un año y sorprendió a todos. La banda, que era sinónimo de rock alternativo exitoso, había surgido en Haedo (donde fue fundamental en la formación de una escena barrial que anclaba en el reggae) y, de la mano del superproductor Gustavo Santaolalla, había metido hit tras hit hasta hacerse un nombre a nivel continental. "No me arrepiento para nada, estoy feliz", dice Edu Schmidt. "Hasta cuando cargo equipos y busco salas de ensayo, estoy satisfecho con lo que hice. Fue un proceso muy fuerte, pero son decisiones mías y a todo le encuentro siempre la parte de aprender y disfrutar. La gente que viene a los shows después me escribe, me dice que se me ve re feliz".

Edu puto. No lo dicen los que quedaron en Árbol (¿lo piensan?), sino él mismo: "Se me están ocurriendo cosas para que la gente se entere de lo que hago. Por ejemplo, en los shows, medio en joda y para descontracturar, hacemos un tema que sólo dice ¡Edu puto! . Yo no iba a sacar remeras con mi cara, pero sí hice unas que dicen Edu puto ".

Su nueva vida, que ya no transcurre en Haedo sino en la Chacarita, es un deja-vu de los primeros tiempos de Árbol. Como en aquellos años 90, ahora Schmidt vuelve al under y, además de ser su propio plomo, se publicita desde su fotolog y su site, y cuelga sus canciones en Internet. Toca violín, trompeta, charango y harmónica, y dice que armó una banda a su medida, para poder hacer un show de rock que se transforme en uno de música de circo y después en uno de Tom Waits. "Los temas son demos, pero están casi listos. Sirven para mostrar lo que estoy haciendo".

¿Cómo es tu música hoy?
No podría definirla, son canciones que estuve componiendo el verano pasado, y que mientras las tocamos, van cambiando. Son canciones mías. La gente que viene a los shows está participando de un proceso que recién para el año que viene terminará de consolidarse, por eso no creo que sea un momento para definir nada.

¿Alguna de estas fue tocada en Árbol?
Sí, una que se llama "Tu mundo feliz". La hicimos en el Luna Park y en algunos shows de la gira del año 2006. Y una que se llama "A veces" la habíamos llegado a demear, es muy vieja.

¿Ahora sos solista o querés formar otra banda?
Es raro. Después de un par de meses de ensayar me di cuenta de que, como las canciones son mías y estoy a cargo de todo, me parecía que lo más orgánico era que este proyecto se llamara Edu Schmidt. Pero el funcionamiento es como el de cualquier banda de rock, con ensayos y demás.

¿Cómo fue el momento de irse de Árbol?
Fue un período muy raro, fue todo el año 2006. Hubo mucha charla. Que yo estaba bastante mal e incómodo, ellos ya lo sabían. En algún momento me di cuenta de que tenía que hablarlo. Esas decisiones no se toman de un día para el otro. Yo a ellos ya les venía diciendo "no sé qué hacer, me siento mal"...

¿Creés que te quisieron matar?
No lo sé... ¡No creo!

¿Y qué hiciste desde que te fuiste?
Me tomé un par de meses de descanso: salí a caminar, bajé el colesterol, bajé mi estrés. Hice un viaje en febrero bastante importante: fui a visitar a mi familia, que vive en Israel, y aproveché y pasé por Europa. En marzo me puse a armar la banda, para mayo ya estaba definido. En agosto empezamos con los shows, primero en fiestas familiares, muy de sorpresa. Y a partir de septiembre, empezamos a tocar. En el verano quiero parar de nuevo para hacer otra tanda de temas, para después, con unos veinticuatro en total, poder elegir doce y grabar. Es mi sistema de laburo, que lo aprendí de Santaolalla.

¿Hablaste esta decisión con Santaolalla?
Sí, tuve una reunión en septiembre. Porque no sabía si grabar un disco por mi cuenta ahora o esperar un poco. Él me aconsejó que hiciera esto, que juntara más canciones.

¿Le pegó mal la fractura de Árbol?
Hay una cosa sentimiental muy fuerte. Él siempre estuvo en todos los discos que hicimos con Árbol. Igual, quedó muy buena la relación de todos nosotros con él. Estuvo muy bueno poder tener esa charla con él, es una guía importante...

Desde Árbol, dicen que su nuevo disco se llama "Hormigas" en referencia al trabajo en grupo. ¿Te sentís un poco provocado?
No, para nada. Me pone bien que puedan sacar un nuevo disco y yo, acá, haciendo mi proyecto. Inevitablemente, si se va una persona que componía y tomaba decisiones, ellos necesitan un reacomodamiento y los lazos que quedan en el grupo se fortalecen para poder seguir trabajando. Esta era la manera menos dolorosa de cerrar ese ciclo. Si yo me iba del grupo y ellos se separaban, los re cagaba. Pero así hay más música sonando, más opciones. Estoy yendo a los escenarios a los que hace como seis años que no subía. Hay algo de que la gente se vaya enterando de a poco, no hacer una megaexposición.

Última: ¿hiciste terapia?
Sí, antes, durante y después. De hecho, con ellos también hacíamos terapia. En ese espacio grupal, hablábamos todo el tiempo de lo que me estaba pasando a mí. Y yo, en mi terapia personal, también lo hablaba.







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