Diez años después

Muy orquestal, melancólico y sin guitarras eléctricas resultó el primer disco solista del ex líder de Suede. Ya tiene video, a fin de mes sale de gira y versiona una canción de Christina Aguilera.

Cuando Suede lanzó su disco debut en 1993, Brett Anderson despertó en los críticos británicos una gran esperanza frente al grunge que acaparaba toda la atención desde los Estados Unidos. La primera gran banda del pop británico de los 90 había nacido y su líder -que aparecía como un sucesor de David Bowie o Morrissey- finalmente se convirtió en un crooner tan sofisticado y polémico como ser un rock star lo requería entonces. Y llegó muy lejos, aunque como el eslabón perdido del britpop: continuamente festejados, Damon Albarn, Jarvis Cocker y los hermanos Gallagher se llevaron los flashes en este tiempo. Más de diez años después está de vuelta, ahora con carrera solista, un disco que se llama como él y un video donde aparece, más maduro, con una orquesta.

Brett Anderson, el disco, salió a la venta el pasado 26 de marzo después de casi un año de haber sido anunciado, con once tracks, que los fans ya se encargaron de comentar en Amazon, donde está a la venta. Antes había circulado el primer simple de difusión, Love is Dead, con video estrenado en la televisión británica. "Es una de esas extrañas canciones que explican a la perfección cómo te sientes y que sólo eres capaz de escribir una vez cada 10 años", dijo Anderson sobre el tema en cuestión. Si canciones directas, enérgicas y notablemente optimistas habían caracterizado a la última época de Suede, después de la sordidez y la desesperanza post-adolescente de sus primeros discos, la melancolía reina en este trabajo solista de un treintañero.

El álbum, compuesto por Brett Anderson junto a su amigo Fred Bull (de la banda Pleasure), resultó "muy triste y bastante oscuro", alejado del sonido protagonista de la guitarra ("No hay guitarras eléctricas, simplemente no hay guitarras eléctricas. Bueno, hay algunas usadas para generar texturas") en beneficio de una atmósfera "muy orquestada, con mucha instrumentación de cuerda, ese tipo de cosas", dijo el músico que -además- versiona a Beautiful, una de Christina Aguilera.