Andrea Frigerio protagonizó un momento incómodo al aire cuando puso contra las cuerdas a Nico Occhiato y Flor Jazmín Peña con una consulta tan simple como filosa: “¿Están casados o no?”.
La reacción fue inmediata. Desde la pareja aclararon: “No, estamos de novios”, intentando bajar el tono de la situación. Sin embargo, Frigerio fue un paso más allá y redobló la apuesta con la pregunta que terminó de descolocar a ambos: “¿Les gustaría casarse?”.
Fue entonces cuando llegó la respuesta más reveladora del intercambio. Lejos de una definición contundente, del otro lado apenas se escuchó un dubitativo “Bueno, bueno…”, seguido de una frase que sonó más a salida elegante que a confirmación: “Es un lindo proyecto”.
ANDREA FRIGERIO INCOMODÓ A NICO OCCHIATO Y FLOR JAZMÍN PEÑA
Después de ese momento, la charla derivó en la propia experiencia de Andrea Frigerio, que defendió la idea del matrimonio y contó que lleva más de 30 años casada. A partir de ahí, compartió algunas reflexiones sobre los vínculos duraderos y remarcó que, para que una pareja funcione, es clave “hacer equipo”, hablar los temas, ponerse de acuerdo y, sobre todo, no querer cambiar al otro.
En ese tramo, Frigerio dejó una de las frases más picantes de la conversación al señalar: “Te casás con el Che Guevara y después querés que sea Bill Gates”, en referencia a las expectativas que muchas veces aparecen con el tiempo dentro de una relación.

La actriz también explicó que, antes de formalizar una pareja, siempre le dio importancia a conocer en profundidad al otro y detectar si había compatibilidad real. “Después no vale decir: ‘Ay, siempre jugás al tenis’, o ‘siempre estás con tus amigos’”, planteó, marcando que hay cosas de la personalidad que no deberían convertirse en reclamo si ya estaban desde el comienzo.
Además, Frigerio habló de la importancia de la libertad individual dentro del vínculo: aseguró que ama estar en pareja, pero que también disfruta de sus espacios personales, siempre desde un lugar de respeto mutuo. Incluso reconoció que en una relación tan larga no todo fue lineal: contó que hubo momentos difíciles y hasta dos terapias de pareja para poder acomodar diferencias.




