Sofía Pachano vuelve a ganar clicks con sus recetas caseras. Después de mostrar cómo retomó su rutina diaria tras convertirse en mamá, la cocinera compartió una de sus preparaciones más pedidas: las empanadas de osobuco al vino tinto, ideales para armar en cantidad y guardar en el freezer.
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Esta versión nació en los bodegones porteños y se hizo popular rápidamente porque aprovecha un corte noble, sabroso y económico, sacándolo de su uso tradicional en el puchero o el estofado. El osobuco, con su carne gelatinosa y su caracú, se transforma en un relleno jugoso que mejora incluso de un día para el otro en la heladera.

Sofía explicó que el gran secreto está en el frío: dejar reposar el relleno hasta que se solidifique la gelatina natural de la carne facilita muchísimo el repulgue y evita que se rompa la masa al momento de cocinar.
PASO A PASO DE LAS EMPANADAS DE OSOBUCO
Para el braseado, la clave es sellar bien las rodajas de osobuco a fuego fuerte antes de cocinarlas junto a un colchón de cebolla, morrones y zanahoria. Con el vino tinto se despega todo el sabor concentrado del fondo de la olla, y luego la carne se cocina tapada durante dos horas, hasta que se despega sola del hueso.

Una vez desmechada, se integra el caracú picado —Sofía remarca que no hay que descartarlo, porque aporta una jugosidad única— y se deja enfriar el relleno por completo. Recién ahí se suman los huevos duros y las aceitunas verdes picadas, se rellenan los discos, se pincelan con huevo batido y se hornean a 220°C durante 12 a 15 minutos.
Ingredientes (rinde 18 empanadas grandes):
- 1,5 kg de osobuco
- 1 y 1/2 cebollas grandes picadas
- 1/4 de morrón rojo, 1/4 verde y 1/4 amarillo
- 1/4 de zanahoria rallada
- 2 dientes de ajo chicos
- Sal, pimienta negra, pimentón ahumado y orégano a gusto
- 1/2 taza de vino tinto
- 1/2 taza de agua o caldo de verduras
- 3 huevos duros picados
- 100 g de aceitunas verdes picadas
- 18 discos de empanadas para horno
- 1 huevo batido para pincelar
TIPS PARA CONGELAR LAS EMPANADAS DE OSOBUCO
Sofía también dejó sus recomendaciones para quienes quieren cocinar con anticipación. Las empanadas crudas se pueden congelar separadas en una bandeja y, una vez firmes, pasarlas a una bolsa apta para freezer: duran hasta tres meses y se hornean directo desde el congelador.
El relleno, por su parte, se puede preparar hasta 48 horas antes y guardarlo refrigerado en un recipiente hermético, algo que además ayuda a concentrar aún más los sabores de las especias.




