Laura Ubfal no se guardó nada y lanzó una opinión que generó revuelo: según la periodista, tanto Pampita como Cami Homs deben parte de su popularidad a las infidelidades que sufrieron de sus respectivas parejas.
“Se hicieron conocidas por los cuernos”, disparó sin vueltas en referencia a las dos figuras. En el caso de la modelo, Ubfal reconoció que ya tenía trayectoria antes del escándalo con Benjamín Vicuña y la China Suárez, pero fue contundente: “La estelaridad le vino porque Benjamín Vicuña le puso los cuernos”, y que eso fue lo que le abrió la puerta al jurado de Bailando por un Sueño.
PAMPITA Y CAMI HOMS: CUANDO EL ESCÁNDALO TE HACE FAMOSA
La periodista aclaró que no se trata de una crítica hacia ellas sino de un análisis del funcionamiento del mundo del espectáculo. “No es culpa de ninguna de estas chicas”, remarcó, diferenciando entre la responsabilidad personal y la lógica del negocio mediático.
Para Ubfal, el show mediático es el verdadero motor que instala a una figura en el imaginario colectivo, independientemente del talento o la trayectoria previa.
En el caso de Cami Homs —ex de Rodrigo De Paul y madre de sus hijos—, la mención de Ubfal apunta a cómo el quiebre de esa relación, en medio del romance del futbolista con Tini Stoessel, la convirtió de un día para el otro en uno de los personajes más buscados del espectáculo argentino.
Antes era prácticamente desconocida para el gran público; después del escándalo, pasó a ser tapa, viral y convocada.
LA FÓRMULA DEL ESPECTÁCULO: CUERNOS, CÁMARAS Y FAMA
El comentario de Ubfal pone en el centro del debate una dinámica que el mundo del entretenimiento conoce bien pero pocas veces nombra tan abiertamente: el drama personal vende, y el dolor ajeno genera rating.
Mujeres que atraviesan una infidelidad pública no solo deben lidiar con el golpe privado, sino que de repente se convierten en personajes que el sistema mediático necesita alimentar con presencia, declaraciones y apariciones.
Lejos de ser una provocación vacía, la reflexión de la periodista abre una pregunta incómoda sobre los mecanismos que construyen la fama en Argentina: ¿cuántas figuras del espectáculo deben su visibilidad a un escándalo ajeno más que a su propio trabajo? La respuesta, al parecer, incomoda incluso a quienes forman parte de ese sistema.