Ximena Capristo, panelista del ciclo de espectáculos SQP que conduce Yanina Latorre por América, eligió hablar sin rodeos sobre uno de los temas que muchas mujeres prefieren callar: la menopausia.
A pocos meses de cumplir 50 años, la ex Gran Hermano se sinceró sobre los calores, las noches interrumpidas y su decisión de bancarla sin medicación.
“Estoy por cambiar de década, cumplo 50 años y no lo puedo creer”, arrancó Capristo en diálogo con la revista Pronto. Lejos de esquivar el tema, la actriz y conductora reconoció que lleva la menopausia “adelante” y con orgullo, sin esconderle el cuerpo al paso del tiempo ni a las arrugas que llegaron con él.
LOS CALORES QUE NO DAN TREGUA: LA MENOPAUSIA DE XIMENA CAPRISTO
Cuando el periodista Nico Peralta le preguntó directamente si estaba “con los calores”, Capristo no dudó: “Sí, mal. Ya hace dos o tres años que vengo así, ¡vengo muerta!”. La revelación fue acompañada de una explicación sobre su postura frente a los tratamientos médicos.
“No me quise medicar porque no tomo ningún tipo de medicación para nada. Si me duele la cabeza trato de que se me pase”, explicó. Y completó: “Fui fiel a mi estilo y me la estoy bancando”, una frase que resume su filosofía de vida tanto como su carácter.
Las noches son el momento más difícil para la Negra, como la llaman sus afectos. Se despierta repetidas veces empapada en transpiración y, segundos después, tiembla de frío. “Es una sensación horrible, pero ya va a pasar, ¿no? Son etapas”, dijo con la resignación serena de quien ya lleva años conviviendo con el síntoma. A sus 49 años, Capristo demuestra que hablar de menopausia no tiene por qué ser un tabú.
VIDA SEXUAL, PAREJA Y LOS 50 QUE SE VIENEN: EL BALANCE DE CAPRISTO
En otro de los puntos más llamativos de la entrevista, Ximena aclaró que la menopausia no afectó su vida íntima. “Hay mujeres que tienen sequedad vaginal u otros problemas, pero a mí no me pasó nada de eso. Tampoco es que no tengo ganas de tener sexo, no, cero”, fue categórica. En ese sentido, destacó que el único síntoma que realmente la afecta son los sofocos nocturnos, dejando en claro que cada mujer vive esta etapa de manera distinta.
Capristo llega a esta nueva década con una vida personal consolidada: 25 años junto a Gustavo Conti y un hijo en común, Félix, de 9 años. El balance que hace de su presente es positivo. “Llevo la menopausia muy bien adelante, que es un tema bastante complicado y yo la sufro”, reconoció, marcando la diferencia entre aceptar con valentía y minimizar lo que implica. A los 50, Ximena Capristo sigue siendo fiel a su estilo: sin filtros, sin poses y sin medicación.