La demanda que Maxi López le inició a la inquilina del departamento del piso 35 del Chateau Libertador provocó la contrademanda de la mujer, lo que derivó en un conflicto judicial de consecuencias imprevisibles que pondría al propio exfutbolista al borde de la cárcel.
Fernanda Iglesias explicó que el conflicto explotó el 20 de enero de 2024, cuando después de finalizado el contrato de tres años de vínculo “espectacular” Maxi le inició un juicio por casi 100.000 dólares a Natalia, la mujer que habitaba la propiedad del piso 35 del Chateau Libertador.
La cuestión fue que cuando en diciembre de 2023 la madre de Maxi, en su rol de apoderada, fue al inmueble con la inmobiliaria no presentó objeciones al estado en que dejaban el departamento, al punto que de palabra aceptó que se queden hasta febrero para desocucuparlo.
Un detalle es que los primeros 18 meses pagaban 3.000 dólares y los últimos 3.500 billetes estadounidenses en efectivo.
Por lo cual, Natalia, la abogada que usufructuaba el hogar, lo acusó de haberle hecho las facturas pertinentes, ni mucho menos inscribir el contrato ante el fisco, lo que podría exponer a López a la Ley Penal Tributaria. O sea, que en el por de los casos, podría ir preso por evasión impositiva.
¿Qué pasó según Maxi?
El problema fue que Maxi acusó a Natalia de haberle destrozado la propiedad, por lo que habría tenido que refaccionarlo en tres meses. De ahí que entre gastos varios, reparación, multa por no pagar los meses extra, privación de uso, y daño moral, López le reclama 144.754.632,34 pesos, más intereses y costas.
Ah, y en su expediente Maxi pidió a la Justicia el beneficio de litigar sin gastos...
La versión de la inquilina de Maxi López
Por su parte, Natalia, la inquilina acorraló a Maxi con la contrademanda por “no haberle devuelto el depósito, haberle hecho pagar el impuesto inmobiliario y expensas extraordinarias”.
El argumento central de la abogada es que López le había pedido el departamento el 20 de enero y que lo ocupó hasta el 9 de febrero.
“Hay un chat en donde la mamá le dice a los inquilinos Maxi se fue ayer, así que vengan y empiecen a organizar la mudanza”.
Por eso, para la letrada los daños los hizo la propia familia de López, ya que “Valentino iba a comer al barcito del edificio”.
De este modo, Maxi López ahora se enfrenta a la contrademanda de su inquilina en el juzgado 47 de Juan Pablo Lorenzini.