En Puro Show no tuvieron filtro: un video de Roberto García Moritán haciendo un “get ready with me” encendió el debate y generó una reacción unánime entre los panelistas: vergüenza ajena.
El clip muestra al ex de Carolina “Pampita” Ardohain adoptando un estilo típico de influencers jóvenes, con poses y guiños a cámara que, para muchos, se sienten forzados.
“¿Qué está buscando?”: dudas, ironía y comentarios picantes
Durante el programa, las opiniones fueron tajantes. Se preguntaron qué intenta lograr Moritán con este tipo de contenido: ¿más seguidores? ¿reposicionarse mediáticamente? ¿volver al centro de la escena?
Las comparaciones no tardaron en llegar, incluso con otras figuras que, tras separaciones mediáticas, intentaron capitalizar su exposición. El consenso fue claro: cuando no es orgánico, se nota… y mucho.

Pampita, en otra
Mientras tanto, Carolina “Pampita” Ardohain aparece en un momento completamente distinto.
Recientemente vinculada a salidas nocturnas y viajes, la modelo se muestra relajada, disfrutando de su soltería tras la separación de Martín Pepa y lejos de cualquier intento de sobreactuar en redes.
El contraste entre ambos no pasó desapercibido: de un lado, naturalidad y bajo perfil; del otro, exposición y búsqueda de impacto digital.
El factor “post ruptura” que todos comentan
Uno de los puntos más filosos del debate fue la idea de que algunas personas, tras una relación con una figura de alto perfil, quedan “subidas” a esa visibilidad.
Según deslizaron en el ciclo, el paso por una relación con Pampita podría haber elevado el nivel de exposición de Moritán, generando ahora una especie de necesidad de sostener ese protagonismo.
¿Estrategia o papelón?
La gran pregunta que quedó flotando es si este tipo de contenido forma parte de una estrategia consciente o si, por el contrario, termina jugando en contra de su imagen.
Lo cierto es que el video ya circula, genera reacciones y lo vuelve a poner en conversación. Y en el universo digital, eso —para bien o para mal— siempre tiene impacto.




