El lujo de Luly Drozdek de estar en cartel con dos películas en simultáneo es enorme, y se lo da con Instante, y ahora con su protagónico en Hasta que la verdad nos separe, con producción de Nara Ferragut.
Como si fuera poco, en la comedia que se estrena este jueves 30 Luly además tiene a Pablo Rago como compañero, el único argentino que puede jactarse de haber participado de dos películas ganadoras de premios Oscar -integró el elenco de La Historia Oficial y El Secreto de sus ojos-, el amigo con quien ya había compartido Algunas mujeres a las que le cagué la vida.
¡Ah! Y si todo marcha bien, en noviembre va a estrenar su primer film como guionista, con La Navidad de la familia García, donde debuta Delfina (6), su hija fruto de su matrimonio con Hernán Nisenbaum.

—¿Por dónde va la historia de Hasta que la verdad nos separe?
—Es una comedia romántica que habla sobre el amor, la amistad, las apariencias y lo que pasa cuando hay una mentira en el medio. Mi personaje, Maia, junto al de Pablo Yotich, son mejores amigos y tienen una radio que no funciona muy bien. A partir de ahí surge una oportunidad, porque una tía quiere donar en vida parte de su empresa de medios de comunicación, y toda la historia gira en torno a si logra sostener una mentira para cumplir con los requisitos de heredera.
—Igual hay elementos de suspenso: una mansión, un mayordomo, personajes misteriosos…
—Sí, hay una mezcla de géneros dentro de la comedia. Eso le da un condimento distinto. Hay escenas que generan intriga, pero la idea es que el espectador se vaya con una sensación liviana, con una sonrisa.

—Sos protagonista junto a Pablo Yotich. Al ser una película independiente, ¿tuviste participación en otras decisiones?
—Sí, totalmente. En este tipo de cine todos participamos un poco en todo. Se arma un trabajo muy grupal, donde podés opinar y aportar en distintos aspectos del proyecto.
—También estás incursionando en la escritura. ¿Cómo es ese proceso?
—Vengo estudiando dramaturgia hace tiempo. De hecho, acabo de terminar de filmar una película que escribí yo. Ahí sí la participación es mucho mayor: desde el casting hasta las decisiones visuales. Es un trabajo enorme, pero muy gratificante. ¡Quedé re contenta!

—Se nota que estás enfocada de lleno en la actuación. ¿Sentís que es una nueva etapa?
—Sí, completamente. Fui incorporando herramientas, estudiando, creciendo. Siento que crecí, que tengo mi nombre dentro del circuito del cine, que es bastante cerrado, y eso me da mucha satisfacción, sobre todo el reconocimiento de mis colegas. Es diferente a la popularidad del mundillo del streaming.
—Compartís elenco con grandes figuras como Viviana Saccone, Raúl Rizzo, Pablo Rago, María Rosa Fugazot y Rolly Serrano. ¿Cómo fue esa experiencia?
—Hermosa. Con varios ya había trabajado, y con otros fue la primera vez. Se armó un grupo con muchas ganas de hacer, y eso se siente mucho en el resultado. En una época en donde no se filma tanto, está bueno poder hacer cine.

—¿Cómo combinaste el rodaje con la maternidad?
—Bien. Mi hija ya tiene seis años y eso me da más libertad. Justo cuando ella nació vino la pandemia y se dio un freno importante a los proyectos audiovisuales. Ahora además tengo una red de apoyo que es fundamental. Hoy muchas mujeres necesitamos esa red para poder trabajar y desarrollarnos.
—Incluso participó en tu película como guionista…
—Sí, me pidió estar porque era mi película y le escribí una pequeña escena porque no sabía cómo iba a hacerlo. ¡Y fue increíble! La rompió. Se aprendía todo, improvisaba como le pedía el director (Samir Bitar) , estuvo fantástica. Fue una sorpresa total. Es re piola, a pesar de ser nena es muy adulta y entiende todo. A ella le encanta que yo sea actriz, le divierte.

-Es tu hija, lo que se hereda no se roba...
-Sí... Igual, creo que yo crecí mucho como actriz. Ahora me gusta mucho lo que hago. Antes no me gustaba tanto... Hubo un aprendizaje.
—Contanos sobre esa película que escribiste.
—Se llama La Navidad de la familia García. Es un drama con humor sobre una problemática familiar. Tiene un elenco muy lindo, con actores como Víctor Laplace, María Rosa Fugazot y Gerardo Romano. Ahora está en etapa de postproducción. Si todo sale bien se estrenaría en noviembre.

-¿Cómo fue trabajar con otro director en una película de la que sos actriz y dramaturga?
-Por suerte los directores de mis dos películas eran amigos... Y siguen siendo amigos, ja. Samir Bitar aceptó sugerencias mías para Hasta que la verdad nos separe, porque el cine independiente además permite hacerlo más artesanal. Y como guionista tuve injerencia a full, a la par de la dirección y el director de fotografía.
—También estás en otra película actualmente en cartel…
—Sí, Instante, que se estrenó hace poco, con Alejandro Fiore. Es una historia más profunda, que aborda el tema del cáncer. Es un proyecto muy especial para mí.

—¿Qué se viene ahora?
—Estoy empezando a escribir un nuevo guion, ensayando una obra de teatro independiente —que es algo nuevo para mí— y con otro proyecto de película en camino.
—¿Las películas van a estar en plataformas?
—Sí, la idea es que después del estreno en cine pasen a plataformas como Flow, así que también se van a poder ver desde casa.
—Para cerrar, ¿qué le dirías al público?
—Que vayan al cine, que se permitan ver algo distinto, más liviano, para disfrutar y salir con una sonrisa.



