La alfombra roja del Martín Fierro de la Moda dejó algo más que looks impactantes: tendencias que se repitieron y enfrentaron entre sí.
De los lunares pin-up al total white bridal, varias celebridades coincidieron —con personalidad propia— en estilos que dominaron la noche.
En esta galería, repasamos los duelos fashionistas más comentados, donde el detalle y la actitud hicieron la diferencia.

ESTILO PIN-UP Y LUNARES GRANDES: PAMPITA Y FLOR DE LA V REVIVEN ESTE CLÁSICO EN BLANCO Y NEGRO
El print más icónico volvió con fuerza. Pampita apostó por un diseño strapless con falda amplia y caída dramática, mientras que Flor de la V elevó el concepto con mangas voluminosas y guantes negros, en una versión más teatral.
Ambas eligieron el blanco y negro clásico, pero el styling marcó el contraste: Pampita, más sensual y elegante; Flor, más fashionista y estructurada.


VERDE ESMERALDA CON LENTEJUELAS: LA SORPRESA DE LA NOCHE, DE LA MANO DE YANINA LATORRE Y FLOR JAZMÍN PEÑA
El verde esmeralda fue uno de los tonos más inesperados y celebrados. Tanto Yanina Latorre como Flor Jazmín Peña eligieron vestidos al cuerpo con brillo intenso, apostando a una silueta marcada y glam.
La diferencia estuvo en los detalles: uno más clásico y sofisticado, el otro más moderno y sexy. En ambos casos, el color se llevó todas las miradas.



TRANSPARENCIAS ELEGANTES Y DETALLES BRILLOSOS: ASÍ LO LLEVARON GABY SOBRADO Y VERO LOZANO
Las transparencias dijeron presente en clave sofisticada. Gaby Sobrado deslumbró con un diseño ajustado lleno de destellos, mientras que Vero Lozano optó por un vestido más etéreo, con bordados y caída liviana.
Dos formas de llevar la tendencia: una más nocturna y audaz, otra más romántica y delicada.


TOTAL WHITE Y VESTIDOS CON COLA: EL ESTILO BRIDAL DE MARTITA FORT, STEPHANIE DEMNER, JULI POGGIO Y ANITA ESPASANDÍN
El total white fue otra de las grandes apuestas. Martita Fort, Stephanie Demner, Juli Poggio y Anita Espasandín coincidieron en vestidos con estética bridal, donde las colas largas y los detalles como las plumas y el encaje fueron protagonistas.
Cada una imprimió su sello: desde lo minimalista hasta lo más elaborado, confirmando que el blanco también puede ser el color estrella de una gala.



El Martín Fierro de la Moda no solo celebró la industria, sino que dejó en claro cuáles son los códigos estéticos que pisan fuerte: prints clásicos, colores intensos, transparencias y el eterno blanco.
Los “duelos de estilo” demostraron que no se trata de quién lo lleva mejor, sino de cómo cada figura lo hace propio. Y ahí es donde la moda realmente cobra sentido.



