Luisana Lopilato atraviesa uno de los momentos más desafiantes y plenos de su carrera. En la avant premiere de La caja azul, la actriz no solo celebró el estreno de la película que protagoniza, sino también su debut como productora, un rol que, según confesó, todavía está aprendiendo a transitar.
En diálogo con MShow (de lunes a viernes a las 12 por Ciudad Magazine), la artista se mostró emocionada por el resultado del proyecto: “Muy contenta, orgullosa, feliz”, resumió.
Y aunque reconoció que el título de productora “le queda un poco grande”, dejó en claro que se trata de un paso clave en su evolución profesional.

De actriz a productora: un salto impulsado por la pasión
Lejos de esperar a que lleguen oportunidades, Lopilato decidió generarlas. “A veces los proyectos no te llegan, entonces hay que salir a buscarlos”, explicó, marcando una postura que conecta con una tendencia cada vez más fuerte en la industria: artistas que toman el control de sus propias historias.
La actriz destacó especialmente el proceso creativo detrás de la película, desde las primeras ideas hasta el rodaje, y valoró el trabajo del equipo.
En particular, elogió al director Martín Odara, a quien definió como alguien que “se puso el proyecto al hombro totalmente”.

Un proyecto atravesado por lo personal
Más allá de lo profesional, Lopilato remarcó la importancia del acompañamiento de su entorno. Su esposo, el cantante Michael Bublé, ya vio la película y le dio su aprobación, mientras que sus hijos vivieron con entusiasmo la experiencia, aunque con cierta nostalgia por las ausencias durante el rodaje en Canadá.
Fiel a su estilo cercano, la actriz también contó que convierte cada estreno en un evento íntimo: invita a amigas del colegio, familiares y personas queridas que no suele ver seguido. “Para mí es un evento”, aseguró.

Lo que viene: nuevos proyectos y puertas abiertas
En cuanto al futuro, Lopilato adelantó que ya está trabajando en nuevos proyectos como productora, aunque muchos de ellos recién están en etapas iniciales. “Algunos no los puedo contar todavía, y otros pueden tardar años”, explicó.
Además, dejó abierta la posibilidad de retomar otras facetas de su carrera. Consultada sobre un posible regreso a la música, respondió con cautela pero sin cerrar la puerta: “Nunca digas nunca”.

Una nueva etapa sin perder la esencia
El estreno de La caja azul no solo marca un hito en la carrera de Luisana Lopilato, sino también una reafirmación de su identidad artística: curiosa, inquieta y en constante evolución.
Hoy, entre sets de filmación, procesos de producción y el equilibrio con su vida personal, la actriz demuestra que reinventarse también es una forma de crecer. Y que, a veces, los sueños no llegan solos: hay que salir a buscarlos.



