A menudo, Donato de Santis sorprende en sus redes sociales con recetas, tips e indicaciones sencillas para romperla en la cocina.
Si bien muestra platos de todo tipo, con carne, con mariscos y con verduras, su gran fuerte son las pizzas y las pastas.
En esta oportunidad, Donato de Santis publicó un reel con cada detalle para preparar pansotti con tuco de nuez.

Donato de Santis se lució con una receta italiana: pansotti con un increíble tuco de nuez. Foto: Instagram @donatodesantis
PANSOTTI CON TUCO DE NUEZ, POR DONATO DE SANTIS
Donato prometió que oler era receta, especialmente su salsa, “te lleva directo al norte de Italia”. Y escribió el paso a paso.
Paso a paso
- Arranco por el tucco, porque no es una salsa más. Esto no es pesto. Es cremoso, profundo, y con ese sabor a nuez que te llena la boca. La clave es que quede suave, sin amargor, y que abrace la pasta.
- Las nueces, bien tratadas. Si están viejas o rancias, arruinaste todo. Yo las pruebo primero. Y si quiero un tucco fino, las dejo un toque en agua tibia para ablandarlas y bajar la amargura.
- Ajo apenas, lo justo. Tiene que estar, pero no puede gritar. Si te pasás, mata la nuez. Poco y listo.
- Queso y grasa buena. Buen queso rallado y buen aceite de oliva. Eso le da potencia y cuerpo. Si querés más seda, un toque de leche o crema y lo llevás a otro nivel.
- Mortero o pulso corto. Si lo hacés al mortero, sale con textura y carácter. Si lo hacés con máquina, pulsos cortos y sin calentar, porque el calor te amarga la nuez y te apaga el perfume. Y acá va el truco: sin calentar, agregale 1 o 2 cubitos de hielo para mantenerla bien fresca.
- Mollica, verde y perfume. Sumale mollica de pan de ayer para darle estructura y esa cremosidad rústica que lo hace único. Después perejil fresco, y algunas hojas de albahaca para levantar todo con perfume.
- El truco final para que quede perfecta con pasta. Un poquito de agua de cocción. Eso emulsiona el aceite, afina la salsa, y hace que el tucco se vuelva seda. Brillante, no pesado.
- Ahora sí, los pansotti. Los cocino en agua hirviendo con sal, los saco cuando suben y los paso directo al bowl con el tucco. Nada de sartén, nada de fuego. Solo mezcla, abrazo y perfume.

Donato cerró su posteo: "Cuando un tucco de nuez está bien hecho, no necesitás más explicación. Te callás, mordés, y entendés por qué lo simple bien hecho siempre gana".




