Cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, una fecha que suele generar confusión: mientras algunas personas la asocian con flores, saludos y festejos, en realidad su origen está ligado a las luchas históricas de las mujeres por sus derechos, la igualdad y mejores condiciones laborales.
Lejos de ser un día de celebración, el 8M es una jornada de memoria, reivindicación y reclamo que recuerda décadas de organización y lucha feminista en todo el mundo.
Por qué se conmemora el 8 de marzo
El origen del Día Internacional de la Mujer está vinculado a las movilizaciones de mujeres trabajadoras a fines del siglo XIX y principios del XX, especialmente en Europa y Estados Unidos.
En ese contexto, miles de mujeres comenzaron a organizarse para exigir jornadas laborales más cortas, mejores salarios, derecho al voto y condiciones de trabajo dignas.

Uno de los hechos que marcó la historia ocurrió en 1911, cuando un incendio en la fábrica textil Triangle Shirtwaist de Nueva York provocó la muerte de 146 trabajadores, la mayoría mujeres inmigrantes, que no pudieron escapar porque las puertas estaban cerradas. El episodio expuso las precarias condiciones laborales que sufrían.
Años antes, en 1910, durante la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague, la activista alemana Clara Zetkin propuso instaurar una jornada internacional para visibilizar la lucha de las mujeres trabajadoras.
Finalmente, en 1977, la ONU reconoció oficialmente el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer, consolidándolo como una fecha de reivindicación global.
Por qué no es un día para celebrar
Aunque muchas campañas comerciales lo presentan como una jornada de celebración, las organizaciones feministas insisten en que el 8 de marzo es un día de lucha y reflexión.
La fecha busca visibilizar problemáticas que aún persisten, como:
- la violencia de género
- la desigualdad salarial
- la falta de representación en espacios de poder
- la sobrecarga de tareas de cuidado
- la discriminación laboral
Por eso, en distintos países se realizan marchas, paros y movilizaciones bajo consignas como “Ni una menos”, reclamando políticas públicas y cambios culturales que garanticen igualdad real.
Referentes del feminismo en Argentina
A lo largo de la historia, Argentina ha tenido numerosas mujeres que impulsaron avances clave en materia de derechos.
Eva Perón
Fue una figura central en la conquista del voto femenino en 1947 y promovió la participación política de las mujeres a través del Partido Peronista Femenino.
Alicia Moreau de Justo
Médica, política y activista socialista, fue una de las principales impulsoras de los derechos civiles y políticos de las mujeres en el país.
Julieta Lanteri
Médica y pionera del feminismo argentino. En 1911 se convirtió en la primera mujer en votar en América Latina, tras lograr que la justicia la habilitara.

Dora Barrancos
Socióloga e historiadora, es una de las principales investigadoras del movimiento feminista y de los derechos de las mujeres en Argentina.

Estela de Carlotto
Presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, su lucha por la memoria, la verdad y la justicia la convirtió en un símbolo de los derechos humanos en el país.

Una fecha para reflexionar
Más que una celebración, el 8 de marzo invita a recordar las luchas que permitieron conquistar derechos fundamentales y a reflexionar sobre los desafíos que todavía existen.
Cada año, el Día Internacional de la Mujer funciona como una oportunidad para visibilizar desigualdades, reconocer a quienes abrieron camino y continuar impulsando transformaciones sociales hacia una sociedad más justa e igualitaria.


