La decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que Pitty la Numeróloga se someta a una investigación busca que determinar si existió un aprovechamiento ilícito para el abuso de confianza, sustracción de bienes y dinero obligó a que Verónica Asad salga a defenderse.
“En el 2016 yo pesaba 120 kilos y este tipo me volvía loca. Me llamaba, me acosaba, me llamaba al teléfono de turno y me decía, hija de pu..., te voy a matar. Es un acosador, es un loquito. No tenía ni idea quién era él", comenzó en referencia a Pablo Salum.
Entonces, apuntó contra el promotor de la Ley Antisectas en diálogo con DDM: “Tiene un problema conmigo y yo con él no tengo ningún problema. Ahora lo sí tengo el problema”.
“Dice que lo que yo hago es atrapar gente, se piensa que tengo una secta. Yo soy numeróloga, pero soy una mina simple. Tengo un don con algunas personas y lo que hago es decirte hacia dónde, cómo y cuándo. Nada más. No tengo poderes. (...) Pero el unierso me hizo crecer”.
La causa previa de Pitty contra su denunciante
Ahí aclaró su accionar hace una década: “Me presenté a la Justicia, expuse mi teléfono, chuparon todas las llamadas y le hicieron firmar papeles que no me podía molestar”.
Hasta que en 2023 saltó el escándalo por su contrato con el Banco Nación con dinero del Estado y “mi enamorado me hizo una denuncia en otro juzgado”, por lo que Pitty la Numeróloga desafió: " Que investiguen todo lo que quieran".



