A los 65 y con dos décadas liderando Bendita, un clásico de la televisión argentina, Beto Casella decidió correrse del lugar seguro. El motivo, como él mismo define, fue un “clic”. Una sensación física, casi orgánica, de que había que buscar otro espacio. El pase a América no sólo implicó cambiar de canal: significó mudarse con casi todo su equipo, salvo dos de sus históricos compañeros, repensar el formato y animarse a competir en una franja caliente.
En esta charla con Ciudad, habla sin vueltas sobre las “desinteligencias” con su anterior casa, el desgaste natural de un ciclo de 20 años, el detrás de escena de las negociaciones y el rol que asume como líder. También anticipa cómo será BTV, cuánto quedará del ADN de Bendita y por qué, aun en plena renovación, su objetivo es el mismo de siempre: divertirse… y que funcione.
Mandarina (DDM/SQP/LAM/BONDI) producirá el programa, que completará el tándem nocturno de América.

-¿Qué te llevó a tomar la decisión de este gran cambio de mudarte a América?
-No sé, me parece que ni nosotros, las personas, nos explicamos por qué nos hace un “clic” y hay cosas que en el día a día nos hacen empezar a sentir, capaz que en el cuerpo, que ya no es el lugar donde tenemos que estar. Por supuesto que hubo cosas del día a día, desinteligencias con las autoridades del anterior canal, indiferencia, un poquito de destrato... Cosas que por supuesto no quiero retomar. Posiblemente también era un ciclo que ya tenía 20 años y que yo sentía que por ahí no tenía mucho nuevo que ofrecer. Todo ese combo me parece que me empujó, pero literalmente, a elegir otro espacio.
“Lo único que espero es seguir teniendo el culo que tuve toda mi vida televisiva, que en general lo que hice funcionó y nunca me tuvieron que levantar un programa”.
-¿Tuviste varias propuestas?
-Tengo la suerte y tuve la suerte de que todos los años me han hecho propuestas de todos los canales de aire. Así que en este caso era ver cuál era la más sensata, la más generosa, la que me cerrara mejor. Después si venían mis compañeros y compañeras, que también les cerrara.
-¿Qué fue lo más fácil y lo más difícil a la hora de tomar la decisión?
-Lo más fácil es qué querés hacer. Lo más difícil fue todo el proceso personal de cada uno, de cada una. Acá fue “vos contratás a Beto y después hay que ir con cada panelista”. Evidentemente todos salieron conformes porque se vinieron casi todos. Fue una alegría porque yo les había dicho “el que quiera venir, que venga, están invitadísimos”.
-Vos abriste la posibilidad para todo el equipo.
-Claro. Les dije que si tenían ganas de formar parte de esto, estaban invitados. Y, bueno, ahora están... Estoy casi con todo el panel. Bueno, salvo Edith (Hermida) y (Horacio) Pagani, que tenía un tema de salud.
-¿Cómo será “despegarte” del Beto de Bendita? Me da la impresión que es similar a cuando a los actores hacen durante años un mismo personaje.
-Entiendo la pregunta. Pero en este caso es seguir haciéndome el pavote a la noche, ja, ja, ja. Porque, digamos, todos los años uno un poquito va variando. Me parece que uno no es el mismo. Nadie, ni vos ni yo, somos lo mismo que hace cinco años, que hace diez. Vamos evolucionando y vamos cambiando también la forma de comunicarnos, el idioma. El esquema va a estar intacto: yo paradito ahí con un panel, un atril, mirando a la cámara. Por lo cual no voy a pasar a hacer un programa con (Joaquín) Morales Solá que, viste, me demandaría hasta otra cosa postural. El género es el mismo, el rubro es el mismo y las ganas de divertirnos son las mismas. Así que mucho no me va a demandar cambiar. Por supuesto que sí habrá otro formatito, otro contenido. No puedo mudarme y hacer todo este lío para hacer un calco de lo que hacía hasta el año pasado.
-Aparte buscabas un poco eso también, una renovación.
-Exacto. Sería como mudarte de casa y llevarte hasta el enchufe quemado. Si podemos vamos a decorar la diferente acá.
-¿Qué pensás de la competencia? En principio te va a tocar tener enfrente a Gran Hermano, el año pasado estaba Mario Pergolini también en parte de ese horario.
-A mí, a alguien le podrá parecer curioso, me gusta tener esos tanques enfrente. Para ver qué puede pasar. Por supuesto que no para fantasear ni estar cerca porque es otra pelea. Elnueve y América dan una competencia y eltrece y Telefe están como en otra pretensión, en otra ambición de números. O sea que no pretendemos competir con ellos. Pero también suponemos que a nosotros nos va a ver esa porción de gente a la que no le interesa Gran Hermano, que no le interesa mucho la propuesta de Pergolini. Y que si vuelve Tinelli, piensa “ya lo vi muchos años, vamos a ver qué hacen estos tarúpidos”.
-¡Y tu público fiel que te sigue hace 20 años!
-Sí, presumo que, digamos, va a haber público que ya no esté porque se acuesta tempranito y su rutina era vernos cuando cenaban. Y presumo que llegará otro público que es más de ver tele a las 10 de la noche. Ocho y media es más tele de fondo. Lo que pasa es que los chicos todavía están dando vueltas. A las 10 me parece que está la casa un poco más reposada.
“Bendita quedó muy presente. Incluso en los que hacen tele, en la calle ni te digo. La gente me grita las frases de Bendita por todos lados. Así que, ¿eso es un éxito? Y sí, fue un éxito".
-¿Creés que te puede favorecer?
-Todavía no lo tengo muy claro porque no soy un experto en tele. Es una incógnita: cómo te puede ir, qué público tenés, qué universo. Me estoy pasando a un canal con el que competí los últimos 20 años. Lo único que espero es seguir teniendo el culo que tuve toda mi vida televisiva, que en general lo que hice funcionó y nunca me tuvieron que levantar un programa.
-Justo te iba a preguntar eso, porque 20 años de éxito en la tele no son fáciles.
-La verdad que sí. Para lo que es elnueve, insisto, era un éxito tres puntos. Está bien para un canal como elnueve o América. Por ahí a Telefe no le sirve.
-Más allá del rating, la gente habla de Bendita, sabe las frases.
-Sí, me doy cuenta además viendo tele, que el programa quedó muy presente. Incluso en los que hacen tele, en la calle ni te digo. La gente me grita las frases de Bendita por todos lados. Así que, ¿eso es un éxito? Y sí, fue un éxito.
-¿Te hicieron alguna otra oferta de cosas para hacer, streaming, teatro, ficción?
-Teatro, todo el tiempo: “Betito, vos estás para un unipersonal, tengo los guionistas que te lo escriben, si querés escribilo vos”. Después, el año pasado intenté la experiencia del streaming. Pero terminé haciendo algo de 7 episodios con (Flavio) Azzaro que estuvo bien. También me metí con el (streaming) diario, en Bondi y al cuarto día ya me quería escapar. Porque dije, “¿cómo voy a sostener yo este triple turno?“. Hacía radio, tele y streaming. Yo me preocupo por el contenido, quiero que sea una cosa ”llenita”. Que no se repita. Y al cuarto día le dije a los chicos de Mandarina que no seguía. Frené a tiempo.
-Contanos más de BTV. ¿Cómo va a ser?
-Intento que quede un poco del ADN de Bendita, un poco... Porque eso me acompaña a mí. El informe diario de “esto pasó durante el día” me sigue divirtiendo. Y si le ponemos humor y está bien guionado, me gustaría que no desaparezca. Fuera de eso, todo va a ser nuevo.
-¿Y el equipo?
-El mismo, más con Pachu (Peña), algún humorista más, alguna cantante. Franquito, mi hijo, que me lo pidió Mandarina, como productor musical, haciendo alguna que otra cancioncita... Quiero que el programa tenga música. No sé de qué forma, pero a mí me gusta la música. Creo que hay poca música en la tele.

-¿Quién va a ser tu próxima Edith Hermida?
-¡Mirá qué pregunta! La verdad que tengo buen “pimponeo” con Ani (Ventura), es mi amiga de la vida. Mariela (Fernández), también. Y si me preguntás si ahora fuera enero, el mes en el que suelo tomarme vacaciones, le dejaría el programa a ella para que lo conduzca. Son especulaciones ahora, no sé. Pero ese rol de mujer que me vive atacando y retando, no sé si hoy va a seguir vigente.
-¿Te liberaste un poco de esa situación?
-(Risas) Me liberé de una mujer opresora.
-¿Van a tener invitados? ¿Alguna entrevista en el piso?
-Creo que sí. Pero es algo que todavía estamos charlando. ¿Cuánto tiempo? ¿Qué tipo de invitado? ¿Qué tipo de entrevista? Porque ahora la prioridad la tiene el esquemita de la rutina de una hora y media. En este momento la prioridad es cómo llenamos lindo esta hora y media. Entonces el invitado se pensará después. Pero a mí no me disgustaría.
-¿A quién te gustaría invitar?
-Siempre a Palito Ortega. La verdad que han pasado tantos grosos (por Bendita), que encima han venido por cortesía, o mismo porque veían el programa. No me hubiera imaginado cuando arranqué el ciclo que tanto groso y grosa del mundo del arte y de la música iban a estar presentes: Charly, el Indio Solari, Ricardo Iorio. Repitiendo las frases. Fue muy loco eso. Porque es un programa liviano. No es un programa que vos podrías pensar que ve el Indio Solari, un tipo que vuela tan alto intelectualmente, tenía esa rutina a las ocho y media. Ojalá que la siga teniendo ahora a las diez.

-Aprovecho el tema del horario para preguntarte por un rumor que circuló cuando se supo que te mudabas a América: ¿hubo ahí alguna cosita? ¿Querías el horario de LAM?
-Cuando me ofrecieron las diez me tiré el lance. Y en la primera charla dije: “pregúntenle a Ángel (de Brito) si tiene ganas de ir hasta las nueve y media y durar media hora menos. Y yo arranco antes y me rajo antes también”. Y Ángel dijo que no, que prefería seguir con las dos horas. Y ahí quedó. Después en algún panel dijeron que yo quería robarle media hora. O que lo puse como condición. Yo no pongo ninguna condición. Pregunté. Hay que preguntar siempre. Agradezco las oportunidades de laburo. Además, hay que absorber un panel entero. Tengo que valorar que la generosidad de decir: “bueno, dale, que vengan. Vamos a hablar con cada uno personalmente”.
-Bueno, la última. Todos los que te conocen y han trabajado con vos, hablan muy bien de tus cualidades de líder, de buen compañero. ¿Lo tomás como un trabajo? ¿Te sale natural? ¿Te gusta escucharlo?
-Naturalizo eso desde que empecé a liderar equipos. Antes pasé por todos los roles. Cuando empecé a conducir vi que hay decisiones que dependen de vos. Y cuando vos ves que, por ejemplo, hay una compañera tuya a la que hace un año y medio no le aumentan el sueldo, pero que si vos vas a hablar el efecto es otro, es inevitable para mí. Entiendo que hay conductores que sienten que no es tema para ellos. Los respeto, pero no en mi estilo. Obviamente que siempre va a haber arbitrariedad, injusticia, gente que gana menos de lo que debería. Pero cuando las injusticias ya son muy flagrantes, yo tengo que ir a hablar. Y de hecho, el año pasado había tenido una reunión. Había tenido que ir a hablar varias veces y no siempre me lo habían solucionado. Habló de gente que me decía: “yo estoy viniendo a Bendita con lo que cobro, pago las expensas y un poco más”. Entonces yo no me puedo no movilizar ante eso. Por lo menos tengo que ir y transmitirlo. Y si puedo conseguir una guitita más, es mi naturaleza. No puedo funcionar de otra manera. Por lo menos mientras sea cabeza de grupo. Cuando vuelva a ser panelista, capaz que ya no lo haga. El panelista está muy solo. El trabajador de televisión tiene un sindicato que va y le pelea una paritaria. El panelista no tiene nada para pelear. Tiene que ir solito, con el gerente. Tiene que ir solito, con el gerente. Así que ahí me meto yo. Y a veces podemos resolver algo.



