Una artista argentina logró conquistar las pasarelas internacionales con una propuesta revolucionaria: convertir basura en piezas de alta moda.
Mónica Casella, quien trabaja desde un galpón en el conurbano bonaerense, fue protagonista de un informe especial en Telenoche que reveló su camino desde el reciclaje artesanal hasta la Semana de la Moda de Nueva York.
LA FILOSOFÍA: “LA BASURA ES RIQUEZA”
Para Casella, los residuos plásticos no son desperdicios sino oportunidades creativas. “Para mí la basura es riqueza, no es basura”, afirmó en la entrevista. Su trabajo consiste en resignificar materiales descartados como botellas, etiquetas y plásticos industriales que, de otro modo, contaminarían basurales o mares.
La artista desarrolló una técnica de tejido con materiales reciclados que le permite crear prendas modulares sin costuras y con cero desperdicio. Sus diseños son inclusivos en talle y género, adaptándose a diferentes cuerpos y estilos. “Busco desde el arte resignificar lo que es la industria y desde la industria apoyar lo que es el arte”, explicó sobre su visión.
DEL GALPÓN A LA PASARELA DE NUEVA YORK
El salto a la moda sustentable fue inesperado. Mientras preparaba una muestra artística, vio uno de sus paños tejidos en el piso y pensó: “Esto es un vestido”. Ese momento marcó el inicio de su carrera como diseñadora de moda ecológica.

En 2024, sus creaciones llegaron a la Semana de la Moda de Nueva York, donde desfilaron vestidos hechos íntegramente con materiales reciclados. Lo más emotivo del evento fue que las prendas no fueron llevadas por modelos profesionales, sino por hijos, sobrinos y parejas de la artista. “Fue inolvidable”, recordó sobre esa experiencia.
ARTE RETORNABLE: PRENDAS QUE NUNCA MUEREN
Bajo el concepto de “arte retornable”, las obras de Casella no tienen un final definitivo. Las piezas se presentan, reciclan, resignifican y vuelven a escena con nuevas formas y funciones, manteniendo vivo el mensaje sobre la importancia del reciclaje y la creatividad consciente.

En tiempos de inteligencia artificial, Mónica Casella propone algo diferente: la inteligencia artesanal, una forma de crear que combina el trabajo manual con una visión disruptiva sobre el futuro de la moda sustentable.




