Cuando a fin de año Christian Petersen bajó de su expedición al volcán Lanín fue atendido de urgenica en medio de una crisis, que derivó en una falla multiorgánica que lo dejó 26 días en terapia intensiva, y ya recuperado blanqueó la fuerte interna familiar.
“Si yo me moría en el Lanín —no tengo ganas de morirme— dejo tres hijos maravillosos (Hans, Lars y Francis— fruto de su matrimonio con Mercedes Cristiani), una familia divina, una mujer cariñosa (Sofía Zelaschi) y muy bien acompañado", confesó el chef.
“Tengo que aprender a escuchar más a mi familia, ellos todo el tiempo me piden que pare, que labure menos, después me piden plata”, remató a carcajadas en su diálogo con La Nación.
De hecho fue enfático al expresar que es “un oximorón”, es decir, una situación imposible de hacerse realidad el hecho de trabajar menos pero a su vez sustentar los gastos.
El palito implícito de Petersen a Fernanda Iglesias
En medio de esa reflexión, Petersen además apuntó contra Fernanda Iglesias sin mencionarla: “Trabajar en la tele implica que hay una parte amarilla. Y la gente que no es amarilla no sabe que no hay que darles bola, que se agarran de pavadas, de malos mensajes”.
Por eso, cuando el periodista de La Nación hizo alusión al consumo de cocaína o metaanfetaminas que se había comentado en su momento en Tarde o Temprano, Petersen fue elocuente: “Meterse con algo privado… no entiendo cómo laburan de eso”.
“Todo lo que dije está avalado por exámenes toxicológico”, replicó Iglesias en alusión al consumo de cocaína o metaanfetaminas, que se había difundido desde los hospitales como parte del estado crítico de salud de Christian Petersen.