En medio del fuerte conflicto familiar que enfrenta al clan Beckham, Victoria Beckham eligió expresarse sin palabras directas pero con un gesto contundente: mostró públicamente su apoyo a Cruz Beckham, su hijo menor, luego de que agotara localidades para su show en Londres.
La diseñadora y ex Spice Girl compartió en sus historias de Instagram una publicación de Cruz que anunciaba su recital sold out en el The Courtyard Theatre, acompañado de un simple pero elocuente “Wow!”.
En un contexto de máxima tensión familiar, el posteo fue leído como una toma de posición clara dentro de una interna que ya dejó de ser privada.

Un gesto que llega en el peor momento del conflicto Beckham
El apoyo de Victoria a Cruz se conoció apenas horas después de que Brooklyn Beckham publicara un durísimo descargo contra sus padres, en el que los acusó de manipulación, control mediático y de haber intentado sabotear su matrimonio con Nicola Peltz.
Mientras Brooklyn eligió exponer detalles íntimos y asegurar que no busca una reconciliación, tanto Victoria como David Beckham optaron por evitar respuestas directas. En el caso de ella, el silencio fue reemplazado por una acción simbólica: visibilizar el logro profesional de Cruz en un momento clave.
Cruz Beckham, el hijo que quedó fuera de la polémica pública
A diferencia de Brooklyn, Cruz se mantuvo completamente al margen del escándalo. Su anuncio estuvo enfocado exclusivamente en su carrera musical y en el éxito de convocatoria que logró en Londres, sin referencias al conflicto familiar.
Justamente por eso, el reposteo de Victoria fue interpretado como una señal de respaldo y contención, pero también como una forma de marcar distancia con la narrativa explosiva que impulsó su hijo mayor.

Dos formas opuestas de atravesar la crisis familiar
El contraste es evidente:
- Brooklyn eligió hablar sin filtros y exponer viejas heridas.
- David respondió con reflexiones generales sobre paternidad y redes sociales, sin nombrarlo.
- Victoria, en cambio, optó por un gesto público, breve y estratégico, apoyando a otro de sus hijos en pleno conflicto.
En un clan acostumbrado a manejar cuidadosamente su imagen pública, cada movimiento suma lectura. Y esta vez, el mensaje fue claro: en medio del escándalo, Victoria Beckham eligió celebrar el éxito de Cruz y mostrar, al menos hacia afuera, unidad con él.



