Una ola gigante sacudió la tranquilidad de Santa Clara del Mar y dejó una escena de terror: un hombre murió y al menos 35 personas resultaron heridas. El fenómeno, que tomó por sorpresa a turistas y vecinos, fue identificado por los especialistas como un meteotsunami.
La meteoróloga Marina Fernández explicó que se trata de un evento natural poco frecuente, pero que puede tener consecuencias graves para quienes están cerca del mar. “Esto pasa muy pocas veces. Se tienen que dar muchas cosas juntas. Si ya se dio hoy, mi recomendación es no estar cerca de la orilla”, advirtió. Y agregó: “Lo ideal sería dejar la zona libre”.

Qué es un meteotsunami y cómo se diferencia de un tsunami
Un meteotsunami es una ola de gran tamaño que se genera en el mar, pero a diferencia de los tsunamis tradicionales, no tiene origen en terremotos ni movimientos sísmicos. Su causa está en la atmósfera: cambios bruscos de presión, tormentas intensas, frentes fríos o ráfagas de viento muy fuerte pueden desencadenar este tipo de olas.
Los expertos remarcan que, aunque el nombre asusta, el meteotsunami es distinto al tsunami sísmico. La clave está en el origen: uno es atmosférico y el otro, geológico.
Dónde y por qué ocurren los meteotsunamis
Este fenómeno suele presentarse en zonas costeras poco profundas, bahías o puertos, donde la forma del fondo marino y la costa pueden amplificar el impacto de la ola. Aunque es más común en el Mar Mediterráneo, el Golfo de México y algunas costas de Estados Unidos, puede aparecer en cualquier parte del mundo si se dan las condiciones adecuadas.
Los meteotsunamis pueden causar daños en embarcaciones, infraestructuras portuarias y, sobre todo, poner en riesgo a bañistas y pescadores. Por eso, los especialistas insisten en la importancia de la prevención.
Cómo detectar un meteotsunami y qué hacer ante una alerta
A diferencia de los tsunamis provocados por terremotos, los meteotsunamis son difíciles de predecir porque dependen de la interacción entre el clima y el mar. Sin embargo, los meteorólogos monitorean los cambios bruscos de presión y las tormentas severas para alertar a las autoridades y a la población costera.
La recomendación principal es estar atentos a los avisos meteorológicos. Si hay tormentas fuertes o cambios repentinos en el nivel del mar, lo mejor es alejarse de la costa y buscar resguardo en zonas elevadas.
El meteotsunami que golpeó la Costa Atlántica dejó en claro que, aunque poco frecuentes, estas olas pueden tener consecuencias trágicas. La prevención y la información son claves para evitar nuevas víctimas.



