Durante los años 80, pocos fenómenos musicales infantiles alcanzaron la magnitud de Los Parchís. El grupo español, integrado por cinco niños que representaban las fichas de colores del tradicional juego de mesa y el dado, se convirtió en un verdadero furor internacional.
Sus canciones, películas y presentaciones en vivo atravesaron fronteras y dejaron una huella imborrable en la memoria colectiva de millones de chicos en España y Latinoamérica.
El proyecto nació a fines de los años 70 y explotó rápidamente tras su aparición en televisión. Sin embargo, el éxito tuvo fecha de vencimiento: en 1985, el grupo se disolvió y cada integrante tomó un camino muy distinto, lejos de los escenarios que los vieron crecer.

QUÉ FUE DE LA VIDA DE LOS PARCHÍS
Con el paso del tiempo, las historias personales de Tino, Yolanda, Gemma, David y Frank reflejaron las distintas formas de atravesar una fama tan temprana. Algunos lograron continuar ligados al mundo artístico, mientras que otros eligieron reconstruir su vida lejos de los flashes.
Tino Fernández, la ficha roja y líder natural del grupo, fue uno de los más populares. Tras dejar Parchís antes de la disolución definitiva, intentó una carrera solista y luego se volcó al ámbito comercial. Su vida dio un giro abrupto tras sufrir un grave accidente automovilístico en el que perdió un brazo. A pesar del duro golpe, logró reinventarse y hoy mantiene un perfil bajo, alejado del espectáculo.
Yolanda Ventura, la ficha amarilla, es quien mejor capitalizó su paso por el grupo. Radicada en México desde hace años, desarrolló una sólida carrera como actriz en televisión, cine y teatro. Con el tiempo, logró despegarse de la imagen infantil y consolidarse como una figura respetada del medio artístico.

Gemma Prat, la ficha verde, optó por un camino completamente distinto. Tras experimentar el costado más difícil de la exposición temprana, decidió alejarse del ambiente artístico. Estudió puericultura y se dedicó al trabajo hospitalario, enfocándose en el cuidado de la salud, aunque en algunas ocasiones participó de reuniones nostálgicas del grupo.
David Muñoz, el recordado dado, eligió priorizar su formación académica. Estudió Ciencias Económicas y desarrolló su carrera profesional en el ámbito empresarial y publicitario, con residencia en el exterior y trabajos vinculados a grandes producciones culturales.
Frank Díaz, la ficha azul, combinó distintas facetas creativas tras su paso por Parchís. Exploró el mundo del rock, el modelaje y finalmente se consolidó como fotógrafo profesional, manteniendo siempre un vínculo con el arte.




