Abraham Mateo atraviesa uno de los momentos más estables y felices de su vida personal y profesional, y su nuevo hogar en Madrid parece ser el reflejo perfecto de esa etapa.
El cantante gaditano decidió apostar por una vivienda unifamiliar a las afueras de la capital española, un chalet de arquitectura contemporánea que combina modernidad, confort y espacios pensados tanto para el descanso como para la creación artística.

Instalado desde hace años en Madrid por compromisos laborales, el artista dio el paso definitivo en septiembre pasado al concretar la compra de esta propiedad, que hoy comparte con su pareja, la influencer Estíbalitz CG.
A través de sus redes sociales, Abraham fue mostrando algunos rincones del lugar, dejando en claro la emoción que le genera este nuevo capítulo en su vida.

CÓMO ES LA NUEVA CASA DE ABRAHAM MATEO
Desde el exterior, la casa llama la atención por sus líneas rectas y su estética moderna. El hormigón visto, las amplias superficies vidriadas y los marcos negros de las ventanas refuerzan una identidad contemporánea y elegante.
La vivienda está diseñada para integrar el interior con el exterior, una premisa que se cumple gracias a los grandes ventanales que permiten el ingreso constante de luz natural.

El jardín es uno de los grandes protagonistas. Cuenta con una piscina rodeada de césped, vegetación cuidadosamente seleccionada y un sector de comedor bajo un porche, ideal para reuniones al aire libre. También hay espacio para hamacas y zonas de relax, pensadas para desconectarse del ritmo urbano sin salir de casa.

El salón principal sorprende por sus dimensiones y sus techos altos. La decoración se apoya en una paleta neutra dominada por el blanco, lo que potencia la luminosidad y aporta una sensación de amplitud.

Uno de los elementos más llamativos del living es un gran sofá cama de pana, que combina comodidad y diseño, además de un columpio que aporta un guiño lúdico e inesperado al espacio. Estos detalles reflejan el costado joven y creativo del artista.

El dormitorio principal mantiene la misma línea estética: sobria, elegante y funcional. Los paneles de madera en la pared principal aportan calidez y contraste, mientras que los espejos estratégicamente ubicados multiplican la luz y refuerzan la sensación de amplitud.




