La convivencia entre Boy Olmi y Carola Reyna se construyó sin apresuramientos, respetando los tiempos personales y sumando, de a poco, nuevas dinámicas a un espacio que durante décadas fue exclusivamente de ella.
Hoy, esa casa que comparten refleja no solo sus trayectorias individuales, sino también la vida compartida que fueron tejiendo en silencio y con naturalidad.
Durante años, la propiedad funcionó como el centro cotidiano y creativo de Carola Reyna. Allí escribió, ensayó, descansó y dio forma a muchos de sus proyectos artísticos.
Ese largo período de vida en solitario imprimió una estética muy personal: ambientes cálidos, luz natural en abundancia, muebles clásicos, materiales nobles y una paleta neutra que le da coherencia al conjunto. Libros, piezas artesanales y objetos acumulados a lo largo de viajes completan un paisaje íntimo, lejos de cualquier artificio.

La llegada de Boy Olmi a ese universo fue gradual. Tal como contaron en distintas entrevistas, él comenzó a instalarse “de a poquito”, sumando sus cosas sin alterar la identidad original de la casa.
No hubo mudanzas abruptas ni reformas profundas: la convivencia se fue dando a través de gestos cotidianos, cenas compartidas, proyectos en común y tiempos de trabajo que empezaron a entrelazarse.
LA CASA DE CAROLA REYNA Y BOY OLMI
La residencia mantiene un estilo clásico con guiños contemporáneos. Sus techos altos y el amplio patio interno funcionan como el corazón del lugar, aportando luz, ventilación y un punto de conexión con el verde.

Plantas cuidadas, muebles de madera, hierro forjado y textiles suaves conviven sin estridencias, reforzando la idea de hogar antes que la de escenografía.
El living es uno de los ambientes más representativos de esta estética. Sillones de lino claro, una biblioteca extensa que ocupa una pared completa, fotografías familiares y obras de artistas locales componen una atmósfera serena, atravesada por la luz que entra desde los ventanales que dan al patio. La habitación principal continúa esa línea de sobriedad y descanso, con colores suaves y detalles que privilegian la calidez.




