Florencia Peña palpita el gran debut de Casi Diva: "Hay una generación que cree que soy Moni Argento"

La actriz, que se presenta esta noche con su show en Carlos Paz, mantuvo un intenso mano a mano con Ciudad.com. Su historia de vida, el torbellino mediático y las ganas de ser mamá otra vez.

Acostumbrada a estar bajo el foco de las luces de un escenario desde niña -a los 7 años debutó en la inolvidable banda de Cantaniño-, Florencia Peña conoce tanto las mieles del éxito como también el costo que puede conllevar la fama.

"Creen no he hecho nada antes, ni haré nada después, ¡porque soy Moni Argento!". 

En los momentos más difíciles, cuando la exposición pública amenazaba con agobiarla en medio de críticas por su postura política o la aparición de un video íntimo, el humor fue a su rescate. Tal vez por ese motivo la actriz decidió que su nuevo espectáculo se basara, justamente, en el humor: "Es un musical pero también un testimonio desgarrador en el que quedará claro por qué, si tengo todo para ser una mega estrella, sigo siendo… Florencia Peña", adelanta de Casi Diva, el show que estrena este martes 23 en el Teatro del Sol de Villa Carlos Paz.

Autorreferencial, irónica y talentosa, Florencia quiere divertirse y, sobre todas las cosas, reírse de sí misma: "Es una obra que habla de mí. Nos reímos del divismo, pero nos reímos de cómo sería si yo tuviera una construcción de diva. Entonces, hay muchos pasajes del show donde cuento anécdotas reales que echan por la borda ese tipo de cosas. Todo se da en clave de humor", le cuenta entusiasmada a Ciudad.com.

-En algún momento, con todos los años de experiencia que tenés en el medio, ¿te sentiste un poco diva?

-No, todo lo contrario, y la obra es Casi Diva porque no llego a diva. Nunca llego. Yo me siento así y siempre me sentí así. Nunca elegí ponerme en ese lugar pero, suponiendo que hubiera querido construirme como diva, no me hubiera podido suceder y en el espectáculo cuento por qué. Relato cosas que me han pasado en serio, nos reímos de que nunca fui una diva, no lo sería y de que ya es tarde para serlo (risas). Pero, por otro lado, tampoco me interesa. De lo que termina hablando el espectáculo es que en mi caso puntual ser genuina fue lo que finalmente terminó siendo mi mejor arma: ser la que soy, sin ninguna construcción alrededor. Más allá de que te guste o no lo que hago, que es una cuestión subjetiva, desde ese punto he conseguido las mejores cosas.

"La relación a distancia está buenísima pero implica mucho sacrificio y esfuerzo de ambas partes. Pero cuando hay amor se puede y lo vivimos con mucha alegría". ¿Y sus ganas de ser mamá otra vez? "Estoy para empezar a buscar en 2016", dice.

-Este año regresaste al humor, a cantar y bailar en Tu cara me suena… ¿es dónde más cómoda te sentís?

-Sí, me siento muy cómoda ahí. Me gustó mucho jugar y la posibilidad que me dio de desplegar en la televisión cosas que, en general, las hago sólo en teatro. Entonces, me acercó a un montón de gente que piensa que canto como Moni Argento. Es más, ¡hay toda una generación que cree que yo soy Moni Argento! Y que no he hecho nada antes, ni haré nada después, ¡porque soy Moni Argento! Entonces estuvo buenísimo y también me reencontré con las cosas que me gustan hacer desde otro lugar. Además, trabajar con Marley, la Negra Vernaci y Enrique Pinti es algo que me da mucha felicidad porque los quiero un montón, son personas inteligentes y comprometidas. Sé que lo voy a extrañar. Fue intenso, hicimos 35 personajes cuando en general en este formato alrededor del mundo suelen hacer sólo 13.

-Llegaste a la final del concurso (obtuvo el tercer puesto), ¿te veías ganadora?

-La verdad es que ya me siento ganadora por haber podido estar a la altura y hacer personajes que me hicieron sentir que, en cuatro días, podía meterme en la piel de Edith Piaf, por ejemplo. Hay un par de cosas muy lindas que me pasaron en el ciclo y que voy a recordar con mucho cariño, incluida la posibilidad de hacer con mi hijo menor, Juan, el sketch de la Sirenita, que fue algo sumamente emocionante. De alguna manera, me llevo eso del programa, la posibilidad de hacer cosas que en la tele de hoy no tienen mucha cabida.

-Con Juan cantaste en el programa y con Tomás estás filmando una película llamada "Lucas, el familiar", ¿te salen los dos artistas?

-¡Qué sé yo! Juan es re artista, el que más me sorprendió es Toto porque nunca había expresado sus ganas de actuar. Está buenísimo. Los banco si tienen ganas o si sólo lo viven como una experiencia. Veremos qué sucede, pero me encanta. Me gustaría que hagan lo que tengan ganas siempre.

-Con Tu cara me suena y Casi Diva, ¿pudiste volver a focalizar la atención de los medios en tu trabajo como actriz, después de estar tan expuesta por tu vida personal?

-Totalmente y lo que mejor tengo para dar está sobre el escenario o en un buen programa de tele. Todo lo que pasó me hizo muy infeliz y me generó mucha tristeza en muchos momentos. Así que estoy muy feliz de que este año la exposición se haya dado desde un lugar artístico y que lo que de alguna manera se filtró a nivel personal tuviera que ver más con el amor y la felicidad que con situaciones como las que viví, que no están buenas.

-Como la obra es tan autorreferencial, ¿vas a hablar de esas situaciones tristes sobre el escenario?

-No, en realidad de lo que más me río es de mis comienzos, de cuando era niña, sobre todo de cosas que tienen que ver con anécdotas que he ido recopilando a lo largo de mi historia artística. También voy a mis comienzos, los castings, mi mamá, las clases de danza… Después hay números musicales muy graciosos creados para contar este cuento de que siempre me sucede algo y no termino de estar a la altura. Me di el lujo de hacer lo que tengo ganas, en el lugar donde mejor me siento es cuando hago exactamente lo que tengo ganas. Soy como una niña: salgo a jugar y dedicarse al humor tiene que ver con eso, con conectarse con el niño interno y no tener una mirada prejuiciosa sobre uno. Bueno, ahí es donde yo mejor me siento y este espectáculo es un juego, es salir a jugar.

Sobre las polémicas que la han rodeado, dice: "Todo lo que pasó me hizo muy infeliz y me generó mucha tristeza en muchos momentos. Así que estoy muy feliz de que este año la exposición se haya dado desde un lugar artístico, el amor y la felicidad". 

-Te instalás en Carlos Paz, sos mamá de dos niños y tu novio, Ramiro Ponce de León, vive en Salta: ¿cómo vas a hacer?

-¡Ay, no me hablés! Lo tengo yirando por todo el país a mi novio, es un genio mi amor. Va a venir conmigo unos días a Carlos Paz porque se pidió vacaciones. Los chicos viajan para Navidad, vuelven en Año Nuevo con su papá y van ir yendo y viniendo porque su papá los quiere ver también. Pero como con Mariano tenemos una recontra buena relación no establecimos una cosa estricta de días y horarios. Él también es artista y entiende mis tiempos.

-En las sierras cordobesas, ¿llega la práctica para concretar los deseos de ser mamá nuevamente?

-No creo que sea en el 2015 (risas), creo que estoy más para empezar a buscar en el 2016. Porque el año que viene tengo muchas cosas que quiero hacer y la maternidad es algo que requiere de determinado orden, y yo en general soy bastante caótica. Y con él viviendo lejos, ¡es algo que tenemos que ver cómo implementar!

-¿Ustedes van a demostrar que el amor a distancia es posible?

-Lo logramos. Nos vemos todos los fines de semana, tres veces por semana. Lo que pasa es que está buenísimo pero implica mucho sacrificio y esfuerzo de ambas partes. Y cuando yo tengo muchísimo trabajo, viaja sólo él y ahí se complica. Pero, bueno, cuando hay amor se puede y lo vivimos con mucha alegría.