Sospechando por un Sueño: Pedro Alfonso, Jésica Cirio y Twitter

Las presunciones sobre supuestos acomodos sobrevuelan el certamen una vez más. Y esta vez, la famosa red social es una de las protagonistas.

Sospechando por un Sueño: Pedro Alfonso, Jésica Cirio y el Twitter. (Foto: Web)
Sospechando por un Sueño: Pedro Alfonso, Jésica Cirio y el Twitter. (Foto: Web)

La sospecha de acomodo es un clásico de todos los Bailando. En las últimas semanas, las teorías conspirativas resurgen como las flores en primavera. Durante las distintas temporadas fueron cambiando los protagonistas, pero las dudas son siempre similares.

¿De qué le sirvió a Marcelo Tinelli que ganen figuras como Carmen Barbieri, Florencia de la Ve, Carla Conte o Fabio “La Mole” Moli?

Peter participó en los últimos tres Bailando. Haber sido productor de Ideas del Sur y ser protagonista de las comedias teatrales que producen Chato Prada y Federico Hoppe lo convirtieron en cuestionable.

Tras su salida, un poco antes o después, terminaron criticando al concurso, su contenido, las reglas, las polémicas, los favoritos, etcétera. En el caso de Celina Rucci o Pampita sólo volvieron por breves reemplazos. Y en el resto de los casos, la historia está más fresca.

En las nueve competencias realizadas ninguno de los ganadores fue un contratado de Ideas del Sur (Carmen, Flor de la Ve, Conte, Rucci, Pampita, Silvina Escudero, La Mole, Hernán Piquín y Noelia Pompa). Sólo Carla Conte, al año siguiente de ganar, condujo Este es el Show. Muchos siguieron ligados a la productora, pero sólo después de ganar el concurso.

Siempre se dudó de la honestidad de los jurados para evaluar a los participantes. Gerardo Sofovich, Moria Casán o Carmen Barbieri fueron acusados reiteradas veces de favorecer a sus contratados o compañeros de elencos teatrales. En el caso de Graciela Alfano, de actuar en contra o a favor de Matías Alé y sus novias, según las contingencias amatorias.  Lo mismo ocurrió con Ricardo Fort, y algo similar con Aníbal Pachano y su hija, Sofía. Sin embargo, ninguno de los “elegidos” logró la copa.

Entre los “ganadores cantados” se mencionó a Emilia Attias, Ricardo Fort, Paula Robles, Paula Chaves, Tito Esperanza y Laura Fidalgo. Pero todos se quedaron con las ganas y algunos ya ni recordamos su paso por la pista.

El Bailando tuvo en su historia 27 jurados, entre titulares y reemplazos (todos criticados). La única que estuvo todos los años fue Moria Casán y quien le sigue en cantidad de certámenes es Jorge Lafauci. El último y más novedoso de los jurados es Twitter. Y por supuesto, tampoco está exento de acusaciones varias.

Cirio cuenta con la contra de ser la mujer de Martín Insaurralde, cuya presencia en el estudio generó mil hipótesis. Además, la aparición de un spot de la línea de productos para adelgazar de la modelo en programas de la empresa ocasionó otras tantas sospechas.

Este año los dos señalados son: Pedro Alfonso y Jésica Cirio. Peter participó en los últimos tres Bailando (como Piquín y Noelia), y en un ninguno de ellos llegó a la final. Lo mismo le pasó a otras figuritas repetidas como Matías Alé que estuvo en cinco, María Eugenia Ritó y Jésica Cirio que pasaron por cuatro, y ninguno hasta ahora pudo estar presente en el duelo final.

En el caso de Pedro, esta es su peor mochila y lo sufrió también los años anteriores. Haber sido productor de la empresa y ser protagonista de las comedias teatrales que producen Chato Prada y Federico  Hoppe lo convirtieron en cuestionable. Este año, se le suma la defensa casi unánime que hacen en Este es el Show, conducido por su esposa, Paula Chaves, y por su amigo José María Listorti. Los anti-Alfonso se ponen locos cada vez que se lo elogia en el programa, o el jurado deja pasar polémicas (como los retuits esta semana de Cirio en su contra). Sin querer, este apoyo lo perjudica.

Por el lado de Cirio, también cuenta con la contra de ser la mujer de Martín Insaurralde, uno de los políticos con chances importantes para las próximas elecciones. La presencia del diputado nacional en el estudio generó mil hipótesis. Además, la aparición de un spot de la línea de productos para adelgazar de la modelo en programas de la empresa ocasionó otras tantas sospechas.

Y así, la lista de cuestionamientos podría reproducirse interminablemente. Pero, más allá de todo esto, ¿alguien realmente piensa que cualquiera de estos participantes podría ser más valioso que la credibilidad del programa más importante de la tele?

Yo, lo dudo.