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Sergio Romero y Eliana Guercio, en el living de Susana: su historia de amor y la famosa frase de Mascherano

La pareja fue al programa y habló de todos los temas. “Tocás a mi familia y te hago la cruz para toda mi vida”, dijo ella.  

Sergio Romero y Eliana Guercio, unidos en el living de Susana: su historia de amor y las críticas antes del Mundial

Guercio: “No fue el público el que lo criticó, fueron dos o tres periodistas que después me ven y huyen, tienen miedo que les revolee algo”.

Sergio Romero y Eliana Guercio estuvieron como invitados en la vuelta de Susana Giménez a la televisión, y además de contar su historia de amor se refirieron a la actuación del arquero en el Mundial.

Guercio se refirió a las críticas que había recibido su  marido antes de la Copa del Mundo. “Sentí mucha impotencia, más allá de que lo amo y no quiero que nadie hable una décima mal de él ni mis hijas porque quiero matarlos. Los tocás a mi marido o mis hijas y es la cruz hecha para toda mi vida. No lo cuestionaban por jugar mal, sino por no jugar. Y no sabían que se estaba rompiendo el alma para no perder su lugar en la Selección para ganar esa Copa”, comentó la ex vedette. Y agregó con humor: “No fue el público, fueron dos o tres periodistas que después me ven y huyen, tienen miedo que les revolee algo”.

Romero: "Mascherano arrancó diciéndome que era el momento mío, que era el momento de cambiar la historia. Y terminó diciendo que me iba a convertir en el héroe".

Luego, Romero contó lo que le había dicho Javier Mascherano antes de atajar los penales de la semifinal.  “Arrancó diciéndome que era el momento mío, que era el momento de cambiar la historia porque sin jugar y recibir tantas críticas, que iba a ser el momento que yo iba a dar vuelta esa página y terminó diciendo que me iba a convertir en el héroe”.

Sobre cómo se conocieron, Guercio contó que fue en una disco de Comodoro Rivadavia cuando ella había ido a hacer un desfile.Yo no lo conocía, el me había mandado dos o tres mensajes de texto. Y Marcelito, un amigo, lo googleó. Lo puso en Internet y salían dos fotos: en una parecía que no tenía dientes. Yo decía que era horrible, pero cuando se acercó, todo alto, divino, bronceado, me morí. Me dio la mano, me saludó y me dijo que era Sergio, el de los mensajes. ¡Menos mal que lo conocí!”, concluyó la rubia.