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Ariel Tarico, el humorista de las mil voces: "Me siento partícipe de una generación de imitadores muy talentosa"

El artista, que se luce en El Show de la Noticia con Pettinato, se confiesa ante Ciudad.com en una entrevista íntima. ¡Mirá el video con sus mejores personajes!

Miles de personas se despiertan riendo con Ariel Tarico (29) al sintonizar El Show de la Noticia, que conduce Roberto Pettinato en La 100. Pero pocos conocen a la persona detrás de sus personajes. En una entrevista mano a mano con Ciudad.com, el imitador reivindica su predilección por el humor radial y no se desespera por ser una figura cómica de televisión.

"Mi primera imitación en público fue a los 10 años, hice a Quico en un acto escolar, disfrazado, con la pelota y todo. Probé la respuesta de la gente en el momento y se divirtieron mucho".

"Estoy casado Ana y tengo una hija, Camila, de un año y medio", cuenta el santafesino, que el sábado 23 de noviembre cierra el año con su show en el ND Ateneo. Haciendo de lado su timidez por un rato, además se ilusiona con hacer temporada de verano en Mar del Plata con su Multipersonal: "Estamos negociando". Y como yapa para los usuarios, un compilado con algunas de sus mejores imitaciones (ver video).

-¿Cómo empezaste a imitar?

-Un poco por mi viejo, Juan Carlos, que le gustaba imitar a Julio Mahárbiz y otras figuras de fines de los 80, pero de forma amateur. Lo hacía de vez en cuando, cuando conducía. A él le gustaba mucho la locución, era un apasionado del humor. Quizá le tocaba grabar alguna publicidad, pero trabajaba como comerciante. Juntos, con mis papás mirábamos a Minguito, a Juan Carlos Mesa, a Gianni Lunadei y a Tato Bores. En mi casa siempre consumíamos humor gráfico con los libros de Roberto Fontanarrosa o Andrés Cascioli. Esos maestros me inspiraban. Entonces, empecé haciendo algunas cosas en la primaria, en los talleres de teatro, cuando se daba la oportunidad en algún acto, porque era muy tímido.

"La sátira convierte a algunos personajes en más agradables, puede ser tanto grotesco como tierno. Aunque los personajes nefastos van a seguir siéndolo por más que hagas chistes".

-¿Recordás tu primera imitación?

-Sí, la primera vez fue a los 10 años e hice a Quico en un acto escolar, disfrazado, con la pelota y todo. Probé la respuesta de la gente en el momento y se divirtieron mucho. Pero ojo, de chico quería ser dibujante. Recién en la secundaria me empezó a picar más el bichito de la actuación, porque además me empecé a vincular más con la radio. En esa época empecé a hacer más zapping, a buscar otros sonidos y voces, entonces quise formar parte de ese mundo. Y a los 14 años entré en LT10, la radio de la Universidad del Litoral, que allá es muy importante. Ahí hice mis primeros personajes importantes.

-¿Cómo arrancaste en Buenos Aires?

-Lo primero que hice en Buenos Aires fue en Radio Rivadavia con Héctor Larrea, durante el verano de 2003. A partir de ahí Héctor me confiesa que la radio no estaba en condiciones de pagarme los viáticos, pero me alentó a que fuera a su programa como sea. Al principio me instalé con una tía en Floresta, pero era todo a pulmón. Colaboré algo también con Paulino Rodríguez, hasta que surgió la posibilidad de un casting que vi en los clasificados de Clarín. Armé un CD y presenté una carpeta con las imitaciones de Carlos Menem, Cecilia Bolocco y Flor de la V, que eran los personajes del momento. Al mes siguiente me contactaron de Mitre para conocerme y a la segunda prueba me confirman que iba a trabajar con Néstor Ibarra en Hoy por hoy, allá por mayo de 2004. Al toque empecé en dupla con David Rotemberg. Me esforcé mucho para llegar hasta este lugar, como otros artistas. La mayoría de los que surgieron fue a raíz de una dificultad, son muy pocos los que son de familia de artistas y les abrieron el camino.

"Petti confirmó que se va a La Mega... y mi idea para el año que viene es hacer un programa propio. De hecho me convocaron de más de una radio, pero la prioridad siempre la tiene La 100"

-Con Rotemberg hicieron el éxito de Los Fernández, un segmento radial en el que imitaban a Aníbal y Alberto Fernández, que gustó tanto que llegó al teatro. ¿Cómo nació eso?

-Fue por Néstor Ibarra que me lo sugirió, justo el ministro Aníbal Fernández estaba en su momento de auge. Hablamos con la producción y David, y quedó el segmento fijo a las 10 de la mañana. Los Fernández (David hacía del entonces Jefe de Gabinete Alberto Fernández) se convirtieron en un clásico en ese momento. Al principio saqué el personaje por el tono, pero después el contenido se va construyendo con los guionistas y productores. Lleva su tiempo, quizá hasta un año tener al personaje bien aceitado y completo.

-¿Quiénes son los primeros en escucharte antes de presentar una imitación en el aire?

-Por lo general es algo propio, intuitivo, que evalúo solo. Después lo charlo acá en la radio y me pasó desde que me dijeron que el personaje no era parecido, o también que explote con el tiempo. Con Massa, por ejemplo, me pasó que lo hice un tiempito mientras fue Jefe de Gabinete, después volvió a la intendencia de Tigre, pero ahora reapareció. Eso me obligó a mí a complejizarlo, porque antes lo tenía con sólo dos o tres frases.

"Cuando me reconocen en la calle y me piden que actúe, trato de pilotearla para salir del paso. Quizá sea difícil para la gente entender que ese tipo que está 'arriba', contando chistes de golpe, quiere estar tranquilo".

-¿Cómo te desapegás de las simpatías o antipatías que te pueden provocar las figuras a imitar?

-Eso es algo que compruebo todos los fines de semana con el público del teatro, la respuesta es inmediata. La caricatura siempre exagera los defectos, la sátira se basa en eso. Pero a la vez a algunos personajes los convierte en más agradables, puede ser tanto grotesco como tierno. Aunque los personajes nefastos van a seguir siéndolo por más que hagas chistes. Además, yo lo tomo como el trabajo que es y tampoco puedo permitir que la gente se fume mi eventual mal humor. Uno puede avisar que está en un mal día, pero no por eso tirarle basura a los oyentes.

-En 2009, la brillante imitación que Roberto Peña hizo de Francisco de Narváez en ShowMatch, lo ayudó en las elecciones que ganó. ¿Vos recibís pedidos para beneficiar o perjudicar políticos?

-No, jamás. Quizá sea porque la radio no es como la tele, no tiene el impacto de la imagen. En la radio todo pasa, fluye. Sé que hay políticos que me han venido a ver. Por ejemplo, en Santa Fe fue Hermes Binner, otra vez fue Margarita Stolbizer, en Pinamar fue Sergio Massa. En definitiva, ellos saben que hablen bien o mal, les suman las caracterizaciones. Honestamente, no sé qué piensan los políticos que imito, ni me interesa qué piensan de mi laburo. Incluso a Néstor Kirchner lo hago hace tres años, paseándolo por todo el país, y la gente se divierte. Tampoco hago personajes a pedido, si no lo siento, no lo hago.

-La saga de "La familia Asís" también fue un hito y hasta mereció el reconocimiento del propio Jorge Asís en su sitio, ¿cómo convenciste a Nelson Castro de que te haga de cómplice?

-Yo admiro a Asís como escritor, sé que le gustó por gente conocida en común, pero fue como una sorpresa ver que me dedicó una nota completa en el blog que leo siempre. Todo nació porque había tanta onda en la mesa de Nelson que cuando yo aparecía haciendo a Asís, todo el equipo hablaba como Jorge: Horacio Caride, Leandro Buonsante, todos. Entonces, decidimos hacer una radionovela, pegó y estuvo muy bueno. Es muy importante para el humorista cuando todos se copan y te hacen la segunda, y se genera el clima. Nelson Castro era un gran partenaire, porque hacía el serio y me dejaba que yo desbordara en el radioteatro La familia Asís.

"Cumplí mis sueños de la infancia. Me gustaría componer un personaje cómico para cine o televisión, sin imitar. Aunque la verdad es que nunca busqué laburo activamente en tele... tiene ese peligro del momento de explosión y luego salir del medio dejar que la gente descanse de uno, para regresar con otra cosa".

-¿Cuánto de tus parlamentos son de tu producción y cuánto delegas a guionistas?

-Para la radio, que es una tarea diaria, me ayudan los guionistas, porque son la red que tengo para poder rematar con mis frases. Siempre consulto con amigos y colegas que están más desapegados. Pero en el teatro ya es más mi propia catarsis, pienso qué quiero decir con cada personaje en la hora y media de show. Cuando surgió lo del Papa, nos juntamos con el director y armamos el guión en una tarde. A la gente le encanta cuando aparece Francisco y hace un monólogo de actualidad, toda la semana incorporamos noticias. Con el tema de Twitter estoy todo el tiempo actualizado, estoy más pendiente de lo que pasa en la Web a lo que pasa en la televisión. Tuve de maestra a Ana María Giunta y siempre decía que al concentrarse "uno hace de cuenta que…". Yo dejo que salgan mis fantasmas y demonios, y me pongo en la piel del personaje.

-Roberto Pettinato confirmó que en el 2014 se pasa a FM Mega ¿vos lo acompañarías a otra radio?

-Sabía que Roberto estaba en conversaciones con los directivos y efectivamente se va a la Mega. Por mi parte, estoy negociando pero hay pocas chances de que acompañe a Petti. Mi idea para el año que viene es hacer un programa propio, de hecho me convocaron de más de una radio, pero la prioridad la tiene La 100

-Al despojarse de las imitaciones, ¿qué hace Ariel Tarico en sus ratos libres?

-Trato de estar con mi hija, compartir bastante tiempo con ella en esta etapa. Me gusta juntarme con amigos, grabo cosas para Tarico TV, el canal de YouTube que estoy armando. Sólo estoy fijo a la mañana en la radio, el resto del tiempo estoy con mi familia. Y cuando me reconocen en la calle y me piden que actúe, trato de pilotearla para salir del paso. Quizá sea difícil para la gente entender que ese tipo que está 'arriba', contando chistes, de golpe quiere estar tranquilo.

"Mi papá era de hincha Unión. Pero como él murió cuando yo tenía 6 años, por la cosa de niño sufrido, enojado con que se me vaya tan pronto, me hice de Colón...".

-¿La actuación te ayudó a resolver tu timidez para relacionarte con las mujeres?

-Y sí, cuando hacía estas cosas en la secundaria me empezaba a visibilizar. Subirse al escenario genera admiración, esa fue una forma de relacionarme. Después de los 15 descubrí cómo aprovechar esta habilidad.

-¿Cómo se dio el romance con Ana?

-Justo había colgado materias de tercer año, y compartía clases con ella. Recuerdo que una noche surgió ir a ver a Alejandro Dolina en el Bauen, y fuimos a comer. Desde ese día, allá por 2006, quisimos compartir mucho tiempo juntos, y nos casamos en 2011. Después tuvimos a la nena. Todo legal, ja, ja. Arrancamos a convivir en 2007, aunque también lógicamente tuvimos nuestras crisis, porque como contaba Cacho Fontana, hablo todo el día y a veces no tengo ganas de ser charlatán en casa. A veces ella me acompaña con la nena, que le encanta verme actuar en el escenario. Y me encantaría tener otro hijo, pero que fluya.

-¿Qué dicen de vos las personas que te conocen?

-Que tendría que ser más expresivo, más demostrativo. Pero bueno, es como soy, observador y callado para captar lo que sucede y aplicarlo en el trabajo. El problema es que cuando me saco, me saco en serio y necesito estar un buen rato procesando el enojo. Quizá hasta salir a caminar para que se me pase.

"Me siento partícipe de una generación de artistas muy talentosa, como Martín Bossi, Fátima Flórez, Mareke, Pato Venegas, Claudio Rico, Martín Bilik. Es una generación que le puso mucho amor al género".

-¿De qué club sos hincha?

-Me pasó algo muy loco. Mi papá era de Unión, pero como él murió cuando yo tenía 6 años, por la cosa de niño sufrido y enojado con que se me vaya tan pronto, me hice de Colón... Pasa que también me pegó porque soy hijo único y me crié con mi mamá, Silvia, que es maestra. Aunque ahora no soy tan fanático del fútbol como antes.

-¿Qué desafíos pendientes tenés como artista?

-Por empezar, cumplí mis sueños de la infancia. Mi máxima aspiración es poder disfrutar de lo que hago, sin importar a dónde llego. Me queda hacer ficción, cine. Me gustaría componer un personaje cómico, sin imitar. La verdad es que en televisión voy cuando me llaman, pero nunca busqué laburo activamente. Yo me identifico más con Enrique Pinti o Antonio Gasalla de usar la tele pero para difundir que estoy en teatro, nada más. Recuerdo que Campi hizo en su momento a Roberto Giordano y ahora de repente está vovliendo a surgir con personajes absolutamente diferentes y maravillosos en Peligro Sin Codificar. La tele tiene ese peligro del momento de explosión y dejar que la gente descanse de uno para regresar con otra cosa.

-¿A qué "competidores" admirás?

-A Rolo Villar, que es un referente para todos. De chico me encantaba lo que hacía Carlitos Ruso en Canal K, cuando estoy haciendo algo siento que le hago un homenaje. Me siento partícipe de una generación muy talentosa, como Martín Bossi, Fátima Flórez, Mareke, Pato Venegas, Claudio Rico, Martín Bilik. Es una generación que le puso mucho amor al género.

-¿Te cuidás mucho la garganta? Después de todo es tu herramienta de trabajo...

-Sí, uso siempre poleras o bufandas, sobre todo por la hora a la que me despierto para hacer El show de la noticia. Tomo siempre vitamina C. Alguna vez fui a una foniatra que me dio algunas recomendaciones, pero ya aprendí hasta dónde puedo llegar con mi voz.
 

¡Mirá el video con las geniales imitaciones de Ariel Tarico!