Cecilia Oviedo y Flor de la V, ironía pura contra Canosa: "¿Viste las vueltas que da el mundo?"

La ex de Nito Artaza y la conductora hablaron abiertamente de su enfrentamiento con la periodista de espectáculos. 

Cecilia Oviedo y Flor de la V, ironía pura contra Canosa: "¿Viste las vueltas que da el mundo?"

Como si se tratara de una verdadera charla en una peluquería, escenario ideal de las mujeres para exorcizar sus intimidades, Cecilia Oviedo y Flor de la V mantuvieron una charla íntima en La Pelu.

Con el público como atento espectador, la ex mujer de Nito Artaza habló a fondo de su separación y de la demanda que inició contra Cecilia Milone, quien confesó públicamente su affaire con el humorista en el programa de Viviana Canosa, a quien también le inició acciones legales.

“Siempre preservé a mi hijo y de repente una persona se sienta a contar su versión de intimidades, afectó a nuestra familia”, aseguró la ex de Nito. Entonces, Flor disparó: “Si tenés a una conductora que tiene que mediar y se pone a fogonear, a meter cizaña y a hablar en contra, me parece mucho más grave”, haciendo referencia claramente a Viviana.

Oviedo le dio la razón: “Muchos me preguntan por qué me enojo con Canosa si sólo entrevistó a una persona. No, el juicio contra Viviana Canosa es porque ella llevaba a personas, y está escrito en la causa, y ella incitaba a que hablaran de nosotros y lo hizo durante 15 días consecutivos. ¿Por qué tanto daño?”.

De la V contó su propia (mala) experiencia con la periodista: “A mí me pasó lo mismo con el tema de Laura Fidalgo en su momento con Canosa, y era exactamente lo mismo. Te comprendo porque hizo lo mismo conmigo: sentaba a la gente a hablar e incitaba… ¿Viste las vueltas que da el mundo?”, expresó Flor sobre Viviana, quien en este momento se encuentra fuera de pantalla.

Hace poco escuchaba a Canosa diciendo que lloraba porque escuchaba las cosas que decían de ella, que no eran ciertas. ¡¿Perdón?! ¿No me hiciste eso a mí durante tanto tiempo?”, dijo entre risas Cecilia. Nuevamente, Flor acotó: “A mí y a tantas otras personas”. ¡Tremendo!