Benjamín Vicuña, íntimo: "Dios me ha fortalecido para soportar los golpes de la vida"

A días del primer aniversario del fallecimiento de su hija Blanca, el actor habló con un periódico católico chileno sobre cómo la fe lo ayudó a sobreponerse.

Benjamín Vicuña y su hija, Blanca (Fotos: Ciudad.com y Twitter).
Benjamín Vicuña y su hija, Blanca (Fotos: Ciudad.com y Twitter).

Es un golpe del cual nunca podrán sobreponerse del todo. Es un dolor con el que deben, de a poco, aprender a convivir. Blanca, la hija mayor de Benjamín Vicuña y Carolina “Pampita” Ardohain, falleció sorpresivamente el 8 de septiembre de 2012. Pero la pareja de actores pudo salir adelante por el amor de sus otros hijos, Bautista (5) y Beltrán (1).

"Vivimos la fe con mucha naturalidad, y ocupa un rol protagónico en nuestra familia".

Benjamín nunca quiso hablar mucho públicamente del dolor por la pérdida de Blanquita, aunque confesó que las redes sociales le ayudaban a descargar sus sentimientos. “Twitter es el lugar que encuentro cuando necesito estallar”, le había dicho a Ciudad.com.

Fiel creyente, el actor de Farsantes se apoyó también en la fe católica para sanar su dolor y le brindó una entrevista al periódico católico chileno Encuentro. “Todas las etapas que he vivido, desde ser acólito (monaguillo), hasta formar mi familia, son momentos que han creado una relación con Dios que me ha fortalecido para soportar los golpes de la vida. ”, afirmó Benjamín.

"Mi relación con la fe es estrecha, viene de mi formación en el colegio Sagrados Corazones de Manquehue. Es un vínculo potente y serio, libre porque me invita a creer sin pruebas, que es el sentido más profundo de la fe", agregó.

Vicuña también se refirió a qué lugar ocupa Dios en su proceso creativo: "Está siempre en mi vida, en mi familia, en mi trabajo. Comparto con Dios la lucidez, el hallazgo de algo, de un personaje, de una buena idea, y también los momentos de frustración y fracaso, es quien me acompaña en las buenas y en las malas".

Por último, comentó de qué manera comparte su fe con su señora y sus hijos: "A pleno, porque la fe se comparte. En mi casa es algo que se vive, que se respira con mis niños. Además mi hijo va en Argentina al colegio San Martín de Tours, que es católico, ahí le están entregando todas las herramientas para que pueda crecer. Ya entiende quién es Jesús y que nos protege un Dios generoso, e identifica el rol de la Virgen María. Vivimos la fe con mucha naturalidad, y ocupa un rol protagónico en nuestra familia".

La fe mueve montañas.