Tartu contó que su mamá fue secuestrada durante la Dictadura

Intrusos suele ser un lugar en el que muchos famosos hacen las confesiones más íntimas. Sin embargo esta vez no fue un invitado el que contó una historia personal conmovedora sino Augusto Tartúfoli, panelista del ciclo de América.

La charla tenía que ver con los famosos que ingresan a la política y Jorge Rial le preguntó a Tartu por su trabajo junto a Sergio Massa. Entonces, el periodista hizo un poco de historia y contó algo más de su pasado: "Pasó un episodio muy fuerte en casa durante la Dictaura (que gobernó nuestro país de 1976 a 1983). La gente se juntaba a leer en casa, teníamos una casa en Devoto, grande. Y había de todo: se juntaba gente de la izquierda, se discutía mucho de política. Somos una familia italiana, se discutía de política italiana, seguíamos el caso de Aldo Moro. Y un día vinieron unos tipos y reventaron esa casa, mi casa. Yo estaba en la escuela. Entonces llamaron ahí y me dijo el director que me quede. Yo no sabía qué pasaba. Cuando llegué a la casa estaba todo destruido. Mis viejos tenían una biblioteca muy grande política. Hicieron una fogata con los libros en un patio que teníamos. Un horror, eso fue un horror".

Visiblemente emocionado, Tartu siguió: "Y después se la llevaron a mi vieja. Y quedó como un trauma, ¿viste? Después volvió. ¿Y viste que en ese momento te llevaban, te interrogaban? Ahí ellos decidían como dueños de la vida y la muerte qué era lo que podía pasar. Podías quedar a disposición del PEN (el Poder Ejecutivo Nacional) o si no te desaparecían. Nosotros tuvimos la suerte de que la largaron a mi vieja".

El periodista continuó: "Pero el trauma que quedó en la casa quedó. Se debate de política pero no es que vos te vas a incorporar a las filas del partido A o del partido B. Encima todos teníamos formación de izquierda entonces era más complejo. Me quedó un trauma tan pero tan grande que tuvo que llevarlo, entre otras cosas por supuesto, al sillón del analista y en un momento apareció ese corcho ahí, ¿viste? Entonces pude sacar ese corcho y me dije: 'bueno, sin tengo esta vocación no tengo por qué privarme de participar con mis convicciones en un sello partidario, en un espacio, que en este caso es el de Sergio Massa'".