Hoy es uno de esos días. Cuando llueve, baja la temperatura y el mate se vuelve protagonista, hay un clásico argentino que nunca falla: las tortas fritas. Con una receta sencilla, ingredientes que casi siempre hay en casa y una preparación que lleva menos de una hora, son la opción ideal para disfrutar de una tarde de lluvia.
Si querés hacer unas tortas fritas caseras, crocantes por fuera, tiernas por dentro y con mucho sabor, esta receta es una de las más fáciles y rendidoras.
Ingredientes
- 500 gramos de harina 000 o 0000.
- 10 gramos de sal.
- 250 ml de agua tibia (aproximadamente).
- 50 gramos de grasa vacuna derretida o 50 ml de aceite.
- 1 cucharadita de polvo para hornear (opcional, para que queden más aireadas).
- Grasa o aceite, cantidad necesaria para freír.
Paso a paso: cómo hacer tortas fritas
- Colocá la harina en un bowl y mezclala con la sal y el polvo para hornear.
- Agregá la grasa derretida o el aceite e incorporá de a poco el agua tibia.
- Amasá durante unos 8 a 10 minutos hasta obtener una masa lisa y suave.
- Tapá la masa con un repasador limpio y dejala descansar entre 20 y 30 minutos.
- Dividila en bollitos del mismo tamaño y estirá cada uno con las manos o un palo de amasar hasta formar discos de aproximadamente medio centímetro de espesor.
- Hacé un pequeño agujero en el centro de cada torta para evitar que se inflen demasiado al freír.
- Calentá abundante aceite o grasa y freí las tortas fritas de ambos lados hasta que estén doradas.
- Retiralas y apoyalas sobre papel absorbente.
El secreto para que queden perfectas
- No agregues demasiada harina al momento de estirar la masa para que no queden secas.
- El aceite o la grasa deben estar bien calientes, pero no humeando. Si la temperatura es muy baja, absorberán mucha grasa.
- Respetar el tiempo de descanso ayuda a que la masa quede más tierna y fácil de trabajar.
- Si te gustan más crocantes, estiralas un poco más finas. Si las preferís esponjosas, dejalas ligeramente más gruesas.
Cómo acompañarlas
Las tortas fritas recién hechas combinan a la perfección con un mate caliente, café con leche, chocolate caliente o té. También pueden espolvorearse con azúcar una vez fritas o servirse con dulce de leche, miel o mermelada para darles un toque dulce.
Con pocos ingredientes y una preparación muy simple, esta receta es ideal para aprovechar un día de lluvia y disfrutar de uno de los clásicos más queridos de la cocina argentina.