Cuando bajan las temperaturas, las recetas caseras y reconfortantes vuelven a ocupar un lugar especial en la mesa. Una de ellas es la polenta dulce, una preparación sencilla que combina la textura característica de la polenta con leche, azúcar y un toque de canela.
Aunque no es tan conocida como el arroz con leche, esta receta tradicional fue durante décadas una opción económica y nutritiva para la merienda o el postre.
Ingredientes
- 1 litro de leche
- 100 gramos de polenta instantánea
- 80 gramos de azúcar
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Canela en polvo a gusto
- Ralladura de limón (opcional)
Cómo hacer polenta dulce paso a paso
- Colocar la leche en una olla y llevarla a fuego medio.
- Agregar el azúcar y mezclar hasta que se disuelva.
- Cuando la leche esté caliente, incorporar la polenta en forma de lluvia mientras se revuelve constantemente.
- Cocinar durante 3 a 5 minutos, sin dejar de mezclar, hasta que la preparación espese.
- Retirar del fuego y sumar la esencia de vainilla y la ralladura de limón.
- Servir caliente en bowls individuales.
- Espolvorear con canela antes de llevar a la mesa.
El secreto para que quede más cremosa
Para una textura aún más suave, se puede reemplazar una parte de la leche por crema de leche o agregar una cucharada de manteca al finalizar la cocción.
Una receta rendidora y económica
Además de ser fácil de preparar, la polenta dulce tiene la ventaja de requerir pocos ingredientes y rendir varias porciones. Por eso, sigue siendo una de esas recetas tradicionales que muchas familias recuperan durante los días más fríos del año.
Ideal para disfrutar recién hecha, acompañada por un té, café o mate caliente.