El budín de pan es uno de esos postres clásicos que nunca pasa de moda. Esta versión inspirada en Coco Carreño se prepara en la licuadora y logra una textura húmeda y suave irresistible.
Para preparar este budín de pan casero, vas a necesitar 300 gramos de pan blanco (puede ser pan de molde o cualquier pan del día anterior), 2 tazas y media de leche, 600 gramos de leche condensada, 3 huevos frescos, 2 cucharadas de esencia de vainilla, ralladura de limón para darle ese toque aromático especial, y 1 taza de azúcar para preparar el caramelo.
CÓMO HACER BUDÍN DE PAN: LA PREPARACIÓN MÁS FÁCIL
La magia de esta receta de budín de pan está en su simpleza. Comenzás colocando en la licuadora la leche, los huevos, la esencia de vainilla y la ralladura de limón. Después agregás el pan cortado en trozos (con corteza incluida, no hace falta sacársela) y sumás la leche condensada. Este ingrediente aporta todo el dulzor necesario, así que olvidate de añadir azúcar adicional. Procesá todo hasta lograr una mezcla homogénea sin grumos, completamente integrada y cremosa.
Mientras tanto, prepará un caramelo casero con el azúcar hasta que tome un color dorado intenso, ese punto justo antes de que se queme. Volcalo inmediatamente en un molde savarín grande y distribuyelo por toda la base y los bordes, haciendo movimientos circulares para que cubra bien toda la superficie.
EL SECRETO DE LA COCCIÓN DEL BUDÍN DE PAN CASERO
Volcá la preparación del budín de pan en el molde acaramelado con cuidado, tratando de no generar burbujas. Llevalo al horno precalentado a 150 grados y cociná a baño María durante 35 minutos aproximadamente. Sabés que está listo cuando al insertar un palillo en el centro, este sale completamente limpio y seco.
Acá viene un paso fundamental que mucha gente pasa por alto: dejá enfriar el budín a temperatura ambiente primero, y luego llevalo a la heladera durante al menos 2 horas antes de desmoldar. Este reposo no es un capricho, es lo que logra esa textura firme perfecta y hace que el caramelo se adhiera como debe ser, sin que se te desmorone todo al darle vuelta.
CÓMO SERVIR EL BUDÍN DE PAN PARA QUE BRILLE AÚN MÁS
Este postre casero es delicioso por sí solo, con ese contraste perfecto entre el caramelo amargo y la suavidad del budín. Pero si querés llevarlo al siguiente nivel, podés acompañarlo con dulce de leche repostero bien generoso, crema chantilly recién batida, frutas frescas como frutillas o duraznos para darle frescura, o incluso con helado de vainilla para jugar con el contraste de temperaturas.

POR QUÉ ESTA RECETA DE BUDÍN DE PAN ES PERFECTA
Lo mejor de esta receta de budín de pan es que resuelve ese dilema de qué hacer con el pan viejo que quedó de ayer, transformándolo en un postre rendidor ideal para reuniones familiares o simplemente para darte un gusto en casa. Es una de esas recetas fáciles que te hacen quedar como un experto, con ingredientes básicos que siempre tenés en la alacena y un resultado que parece sacado de una pastelería. La textura suave y cremosa del budín combinada con el caramelo crujiente es un combo que nunca falla y que te va a hacer entender por qué este clásico de la repostería argentina sigue vigente generación tras generación.




