Netflix tiene en su catálogo una de esas historias que incomodan y movilizan. Se trata de Elena sabe, la película estrenada que adapta la aclamada novela homónima de Claudia Piñeiro.
Con una duración de 104 minutos, esta producción de drama y suspenso del cine argentino se sumerge en las profundidades de la enfermedad, la vejez y los hilos invisibles -y a veces asfixiantes- de la maternidad.
// La joya oculta de Ricardo Darín y Jimena Barón que todo el que la vio, la recomienda
La dirección corre por cuenta de Anahí Berneri, quien también coescribió el guion junto a Gabriela Larralde. Y brinda una mirada cruda, sin concesiones, que pone el foco en la corporalidad femenina y sus transformaciones. La película no solo es un relato de suspenso, sino un ensayo visual sobre la autonomía y el peso de las expectativas sociales sobre el cuidado de los otros.
De qué trata Elena sabe
La historia sigue a Elena, una mujer que padece un Parkinson avanzado que consume su movilidad y su autonomía.
Su vida se ve sacudida por la muerte repentina de su hija, Rita, cuyo cuerpo es hallado en el campanario de la iglesia que ambas frecuentaban.

Aunque la policía y el entorno aseguran que se trató de un suicidio, Elena se niega a aceptar esa versión. Ella “sabe” que su hija no se quitaría la vida, y ese convencimiento la empuja a emprender una investigación desesperada por la ciudad.
El relato se construye a través del difícil viaje físico de la protagonista, para quien cruzar una calle o tomar un tren representa una odisea. En su búsqueda de la verdad, Elena recurre a una antigua deuda de gratitud para pedir ayuda, mientras los recuerdos de su relación con Rita afloran de manera intermitente.

De esta manera, emerge una trama compleja donde se cuestionan el sacrificio filial, el derecho a decidir sobre el propio cuerpo y las tensiones no resueltas de una convivencia marcada por la dependencia y la culpa.
La maternidad bajo la lupa y el legado literario
Uno de los ejes más potentes de la obra es la deconstrucción de la “maternidad sagrada”. La película explora lo que significa ser madre y ser hija cuando los cuerpos fallan.
A través de flashbacks, se puede ver a una Rita agotada por el rol de cuidadora y a una Elena demandante, exponiendo que el amor familiar no siempre es luminoso, sino que puede estar teñido de resentimiento y cansancio.
// Dolores Fonzi y Pilar Gamboa brillan en una de las películas más emotivas del año
Un dato curioso: Miranda de la Serna, hija en la vida real de Érica Rivas, interpreta a la versión joven del personaje de su madre, aportando una capa de realismo genético y emocional muy particular a los recuerdos de Elena.
Además, la adaptación respeta la atmósfera asfixiante del libro original, finalista del prestigioso International Booker Prize, consolidando este film como una pieza necesaria para entender los debates actuales sobre el aborto, la fe y la libertad individual en Argentina.

Cómo es el reparto de Elena sabe
- Mercedes Morán como Elena
- Érica Rivas como Rita
- Miranda de la Serna como Rita (joven)
- Mey Scápola como Isabel
- Miranda de la Serna como Rita (joven)
- Marcos Montes como el Padre Juan
- Susana Pampín como Casilda
- Mónica Antonópulos como Vennera



