Disney+ estrenó una serie documental sobre un caso que dio que hablar en 2007. Ese año, Amanda Knox, una estudiante de intercambio, fue acusada del asesinato de su compañera de cuarto, Meredith Kercher, en Perugia, Italia.
La miniserie se titula Amanda Knox: Una historia retorcida, y tiene 8 capítulos. Llegó a la plataforma después de su lanzamiento en Hulu, y explora uno de los casos judiciales más emblemáticos y controversiales del siglo XXI.
La narrativa se estructura como un thriller judicial con matices profundamente personales: aborda tanto el laberinto legal como el impacto de la cobertura mediática en la percepción pública.
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La serie ofrece una mirada introspectiva sobre cómo se construye una narrativa pública, por qué ciertos errores forenses y prejuicios influyen en la justicia, y cómo una joven pudo reconstruir su vida tras años en prisión. Además, la participación activa de Knox como productora ejecutiva aporta autenticidad al relato.
Una narrativa que interpela
A diferencia de otras versiones documentales sobre el caso, esta serie busca recuperar la voz de Amanda Knox, confrontando la vorágine mediática que la convirtió en culpable antes del juicio y explorando los sesgos institucionales que socavaron su proceso.

Particular atención generó una escena intensa en los primeros episodios: una orquestada sesión de interrogatorio que termina con una confesión falsa motivada por agotamiento psicológico.
La serie cosechó opiniones divididas. Algunos medios italianos criticaron su tratamiento sensacionalista, mientras que otros la valoran como un testimonio potente sobre la urgencia de reformar sistemas judiciales que instintivamente juzgan.
¿Por qué ver la serie?
Amanda Knox: Una historia retorcida es más que un true crime: es una exploración de las grietas de la justicia y los efectos devastadores del juicio mediático. Logra que el espectador cuestione hasta dónde llega la verdad cuando la narración pública ya “sentenció”.
Al combinar drama familiar, thriller judicial y reflexión cultural, este relato se perfila como uno de los estrenos más provocadores del año en plataformas de streaming. Una invitación a indagar sobre la verdad, la credibilidad y la posibilidad de reivindicación en un mundo consumido por la inmediatez.
Lo que tenés que saber de Amanda Knox: Una historia retorcida
Amanda Knox participó activamente en la producción como productora ejecutiva, lo que garantiza que su voz y perspectiva estén reflejadas en la narrativa. Ella misma declaró que la serie le permitió “recuperar su historia” después de años en los que los medios la definieron como “Foxy Knoxy”.

Knox confesó que fue difícil revivir episodios dolorosos, pero que aceptó el desafío porque quería mostrar “cómo el sistema puede aplastar a los inocentes cuando la opinión pública exige culpables”.
La serie se filmó en gran parte en Italia y en locaciones que recrean Perugia, con un cuidado especial en la ambientación de los años 2000. Algunos escenarios fueron reconstruidos de manera idéntica al apartamento donde ocurrió el crimen.
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Grace Van Patten, la actriz que interpreta a Amanda, trabajó estrechamente con ella para capturar gestos, expresiones y emociones.
La producción fue supervisada por Monica Lewinsky, quien actuó como consultora, aportando su experiencia sobre cómo los medios pueden arruinar reputaciones y marcar vidas enteras.