Elisabeth Moss, fiel admiradora del cineasta Godard

Al final de la escapada es uno de los filmes que más admira del director de cine franco-suizo de la Nouvelle vague (Nueva ola).

Elisabeth Moss es fiel admiradora del cineasta Godard
Elisabeth Moss es fiel admiradora del cineasta Godard

“Me muero”, así literalmente respondió Elisabeth Moss cuando le preguntaron qué pasaría si la llamara el director de cine franco-suizo Jean-Luc Godard, para que participara en una de sus películas. “Aceptaría aunque solo fuera para llevarle el café”, agregó la británica.

Moss confesó que cuando tenía 15 o 16 años se inclinaba por ver las películas de la Nouvelle vague (Nueva ola), una denominación que la crítica utilizó para designar a un nuevo grupo de cineastas franceses surgido a finales de la década de 1950.

Al final de la escapada fue uno de los filmes que más admiró Moss en aquella época e incluso aún conserva un póster que compró sobre esta película francesa, dirigida por Jean-Luc Godard. “Supongo que me recuerda el cine que quiero hacer, mirando más allá de Hollywood, ejercitando otros músculos, buscando una carrera como la de Kristin Scott Thomas y siempre explorando otras formas de hacer cine”, señaló la actriz, a propósito de que aún conserva ese recuerdo con el cual dijo identificarse.

Desde aquella época hasta entonces la vida de la actriz ha cambiado a nivel profesional. Actualmente es conocida por su papel como Peggy Olson en la aclamada serie Mad Men y por su rol protagónico en The Handmaid´s Tale, por el que recibió un Emmy a mejor actriz principal en una serie dramática en 2017.

Todavía me tengo que presentar a muchas audiciones, pero no me importa. Me da la posibilidad de explorar al personaje. Sigo teniendo los mismos amigos, pocos, pero que me conocieron antes de todo esto. Y disfruto de poder trabajar con ídolos para mí como Nicole Kidman o Holly Hunter, mujeres fuertes que me inspiraron”, señaló.

La actriz reveló que el café ha sido un buen aliciente para soportar el ritmo de su trabajo, y reconoció que muchas veces la vence el sueño y aprovecha cualquier momento para echar una cabezada. “Pero es un cansancio feliz”, aseguró, al tiempo que agregó: “Un buen baño con un Martini lo arregla todo, o un paseo en bici”.

En cuanto a su forma de entrenamiento, destacó que el baile es lo mejor para su cuerpo.