Cada vez más personas buscan formas simples de ahorrar agua en el hogar. Ya sea por una cuestión económica, por el cuidado del medioambiente o para reducir el consumo de recursos, existen pequeños hábitos que pueden marcar la diferencia en la factura y en el uso responsable del agua potable. En ese contexto, un viejo truco casero volvió a viralizarse: colocar una botella de agua dentro de la cisterna del inodoro.
La idea no es nueva, pero volvió a ganar popularidad porque puede aplicarse en pocos minutos y sin gastar dinero. El método consiste en aprovechar el espacio que ocupa una botella llena de agua para que la cisterna necesite menos litros al momento de llenarse. De esa manera, cada descarga utiliza una cantidad menor de agua sin modificar la instalación sanitaria.
// Cómo dejar el inodoro nuevo con el truco de dos ingredientes de los plomeros: se limpia en 5 minutos
Sin embargo, no todos los inodoros son iguales. Los especialistas recuerdan que algunos modelos fueron diseñados para funcionar con un volumen específico de agua, por lo que reducirlo podría afectar la eficacia de la descarga. Además, los inodoros modernos de doble descarga o de bajo consumo ya incorporan tecnologías que optimizan el uso del agua, por lo que este truco pierde sentido en ese tipo de equipos.
Cómo funciona el truco de la botella de agua
El secreto está en un principio muy simple: la botella ocupa parte del volumen de la cisterna. Al haber menos espacio disponible, el tanque necesita una menor cantidad de agua para alcanzar el nivel que hace que el flotador cierre el ingreso.
Como consecuencia, cada vez que se acciona la descarga se utilizan menos litros que en una cisterna convencional. Si bien el ahorro por cada uso puede parecer pequeño, a lo largo de semanas o meses puede representar una reducción importante en el consumo total de agua del hogar.

Para que funcione correctamente, la botella debe permanecer completamente cerrada y ubicada en un sector donde no interfiera con el mecanismo interno del inodoro.
Cómo colocar una botella dentro de la cisterna
Si el inodoro es compatible con este sistema, el procedimiento es muy sencillo:
- Llenar una botella de plástico con agua.
- Cerrar bien la tapa para evitar pérdidas de agua o aire.
- Retirar la tapa de la cisterna.
- Colocar la botella en uno de los laterales.
- Verificar que no toque el flotador ni el mecanismo de descarga.
- Probar varias descargas para comprobar que el funcionamiento siga siendo correcto.
Cuándo conviene utilizar este método
Este truco puede resultar útil en inodoros con cisternas tradicionales, especialmente en aquellos modelos antiguos que utilizan una mayor cantidad de agua en cada descarga. En esos casos, disminuir algunos litros por uso puede generar un ahorro acumulado sin necesidad de cambiar el sanitario.

Por el contrario, no se recomienda aplicarlo en inodoros de bajo consumo ni en aquellos con doble descarga, ya que fueron diseñados para utilizar únicamente el agua necesaria en cada situación. Alterar el volumen de la cisterna podría reducir la eficacia del sistema y obligar a realizar una segunda descarga, anulando cualquier ahorro.
Otras formas de ahorrar agua en el baño
Además de este truco, existen otras prácticas sencillas que ayudan a reducir el consumo de agua:
- Utilizar la media descarga cuando el inodoro cuenta con doble pulsador.
- En los modelos con descarga interrumpible, volver a presionar el botón para detener el flujo cuando ya no sea necesario.
- No arrojar pañuelos, toallitas, bastoncillos u otros residuos al inodoro, ya que muchas veces requieren descargas adicionales.
- Evitar accionar la cadena innecesariamente cuando solo se haya desechado un pequeño trozo de papel higiénico.
- Revisar periódicamente que la cisterna no tenga pérdidas, ya que una fuga constante puede desperdiciar cientos de litros de agua por semana.



