Aitana le hizo verdadero honor al título de su canción viral, “Superestrella”, en su fugaz pero arrollador paso por la Argentina. Lo que originalmente se planificó como una única fecha terminó transformándose en tres Movistar Arena completamente agotados, donde cada noche fue una fiesta, con un despliegue de talento internacional a coro con todos los fans que coparon el lugar.
Desde el primer minuto, la artista española quedó impactada por la euforia argentina. Durante las dos horas de show, el público vibró a la par de una puesta en escena icónica de la gira Cuarto Azul World Tour: una gran producción visual y escenográfica, con vestuarios impecables y coreografías precisas junto a su equipo de bailarines.

Las canciones de su nuevo álbum, como “6 de febrero”, “Segundo intento” y la propia “Superestrella”, retumbaron como si fueran clásicos de toda la vida.
No faltaron los momentos íntimos al piano con “Cuando hables con él”, ni la explosión colectiva con “Las Babys”, donde subió a un grupo de fans a bailar con ella. La segunda noche regaló una de las grandes sorpresas al sumar a Barry B y al productor argentino Nico Cotton para interpretar “Trankis” en acústico.
Más allá del impecable nivel artístico y vocal, Aitana deslumbró por su cercanía y calidez humana. Suelta, carismática y con un gran sentido del humor, interactuó constantemente con la gente, bajó a saludar, sacarse fotos y firmar autógrafos.

“Me da mucha pena irme de Argentina. Me siento muy en casa aquí, me habéis recibido increíble”, confesó emocionada en su despedida.
Aitana revalidó el vínculo que tiene con el público local. Cerró la serie de shows más importante de su carrera en el país y se fue tal como llegó: consagrada como una auténtica Superestrella que sumó a la Argentina a su lista de conquistas definitivas.






