Después de nueve años de espera, Jamiroquai volvió a presentarse en la Argentina y demostró que su groove continúa intacto. La banda británica liderada por Jay Kay desembarcó en el Hipódromo de San Isidro con un show que recorrió más de tres décadas de trayectoria y combinó sus grandes clásicos con música nueva.
La presentación formó parte de su gira latinoamericana y tuvo un ingrediente especial: el regreso de Jamiroquai al país después de su última visita en 2017. Frente a un público integrado por distintas generaciones, la banda volvió a desplegar esa mezcla de funk, disco, soul y acid jazz que la convirtió en una de las propuestas más particulares del pop mundial.
Jamiroquai volvió a la Argentina y arrancó la fiesta con “(Don’t) Give Hate a Chance”
Los primeros acordes de “(Don’t) Give Hate a Chance” fueron suficientes para cambiar por completo el clima del Hipódromo.
El bajo tomó el protagonismo y Jay Kay comenzó a recorrer el escenario mientras la banda desplegaba una energía festiva que rápidamente se trasladó al público. En pocos minutos, el predio se convirtió en una enorme pista de baile al aire libre.
Después llegaron “Little L” y “Seven Days in Sunny June”, que mantuvieron el ritmo antes de darle paso a otro de los clásicos indiscutidos de la banda: “Space Cowboy”.
Con una banda ajustada y un Jay Kay activo sobre el escenario, el repertorio avanzó entre canciones de distintas épocas que, lejos de sentirse desconectadas, encontraron un mismo hilo conductor.
Del funk al acid jazz: Jamiroquai repasó sus grandes clásicos
Uno de los aspectos que quedaron en evidencia durante el concierto fue la capacidad de Jamiroquai para atravesar diferentes etapas de su carrera sin perder identidad.
El funk de sus comienzos, la influencia del disco y el sonido que posteriormente los llevó a conquistar el pop mundial convivieron durante toda la noche.
El recorrido continuó con “Alright” y “High Times”, antes de que la banda incorporara una de sus novedades más recientes.
“Disco Stays the Same”, la canción nueva de Jamiroquai que sonó en Buenos Aires
En medio de los clásicos, Jamiroquai también presentó “Disco Stays the Same”, una canción que funciona como adelanto de su próximo álbum de estudio.
El tema encontró su lugar dentro de un repertorio cargado de éxitos y permitió mostrar que el regreso de la banda no está construido únicamente sobre la nostalgia.
Después de casi una década sin un nuevo álbum de estudio, Jamiroquai tiene un nuevo capítulo en marcha y la canción fue una muestra de ese presente que empieza a convivir con los clásicos.
“Canned Heat”, “Cosmic Girl” y “Love Foolosophy”: el tramo más bailable
La segunda mitad del espectáculo llevó todavía más lejos el espíritu festivo de la noche.
“Travelling Without Moving” abrió el camino para “Canned Heat” y “Cosmic Girl”, tres canciones que elevaron todavía más la energía del público.
Pero uno de los momentos más celebrados llegó con “Love Foolosophy”, otro de los grandes clásicos de Jamiroquai, que terminó de convertir el concierto en una verdadera fiesta.
El repertorio mostró así una de las características que acompañan a la banda desde sus comienzos: canciones pensadas para bailar, pero construidas sobre una identidad musical reconocible.
“Virtual Insanity” cumplió 30 años y cerró una noche histórica
Para el final quedó uno de los temas más emblemáticos de Jamiroquai.
“Virtual Insanity” cumple 30 años en 2026 y fue la canción elegida para cerrar la noche en Buenos Aires.
Tres décadas después de su lanzamiento, el tema volvió a demostrar por qué se convirtió en uno de los grandes clásicos de la banda. Su mirada sobre un futuro atravesado por la tecnología mantiene vigencia, mientras que su ritmo continúa funcionando como una invitación inmediata al baile.
El cierre sintetizó buena parte del espíritu del show: una canción nacida hace 30 años que todavía puede dialogar con el presente y, al mismo tiempo, hacer bailar a miles de personas.
Jay Kay y Jamiroquai demostraron que el groove sigue intacto
El regreso a Buenos Aires permitió reunir a quienes esperaban desde 2017 volver a ver a Jamiroquai y a quienes tuvieron por primera vez la oportunidad de disfrutar de la banda en vivo.
La noche funcionó como un recorrido por distintas etapas de una carrera de más de tres décadas, pero sin convertir el espectáculo en un ejercicio de nostalgia.
Entre clásicos y música nueva, Jamiroquai dejó en claro que su sonido continúa mirando hacia adelante. Con un nuevo álbum en camino y una banda que encontró nuevamente en el escenario su lugar natural, el regreso a la Argentina fue también una celebración de aquello que los convirtió en una banda única.
El futuro ya llegó. Y el funk, por suerte, sigue intacto.