¿Alguna vez te pasó que escuchaste una canción en coreano y te dieron ganas de entender la letra? ¿O que una balada en francés te pareció la cosa más romántica del mundo?
No es casualidad: el idioma de las canciones que escuchamos puede influir en nuestras emociones, en cómo nos vemos a nosotros mismos y hasta en las ganas de aprender una lengua nueva.
Un estudio reciente de Preply, la plataforma de clases particulares de idiomas, encuestó a más de 3.600 personas en Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, España y Japón para entender cómo la música y el entretenimiento nos acercan (o alejan) de los idiomas.
El idioma y la personalidad: ¿somos distintos según la lengua que hablamos?
Según el informe, el 59% de las personas siente que muestra distintas facetas de su personalidad según el idioma que usa. No es solo cuestión de palabras: cada lengua tiene su propia “banda sonora” emocional.
Por ejemplo, el coreano es visto como el idioma más difícil de aprender por el 40% de los encuestados.
Sin embargo, el fenómeno global del K-pop —con bandas como BTS, que en octubre tocarán en La Plata, y nuevas promesas como W24— está haciendo que el coreano suene cada vez más familiar, sobre todo para las nuevas generaciones. Así, la música se convierte en un puente entre Oriente y Occidente.
Inglés, francés, portugués y español: lo que transmite cada idioma
El inglés sigue siendo el idioma más práctico para el 41% de los consultados. La razón es simple: es la lengua de los negocios, los viajes y, sobre todo, de la cultura pop. Basta ver el ranking “Sound of…” de BBC Radio 1, donde todos los artistas que marcan tendencia cantan en inglés. Ejemplo de esto es Sienna Spiro, que se volvió viral por su estilo y su voz única.
El francés se lleva el título de idioma más romántico y elegante para el 54%. Desde Charles Aznavour hasta bandas actuales como Corine o L’Imperatrice, la música francesa conquistó el mundo con su cadencia y sonoridad.
El portugués está asociado a la calidez (34%), gracias a la bossa nova y artistas como Vinícius de Moraes, Gilberto Gil y Caetano Veloso. Hoy, músicos como Will Santt mantienen viva esa tradición, trayendo tranquilidad y calidez a las playlists actuales.
El español también transmite cercanía y pasión (33%). La música latina no para de sumar fans en todo el mundo.
En Argentina, Paco Amoroso y Catriel fueron la revelación hace dos años y ahora hasta suenan en Japón. Hoy, bandas como Mujer Cebra fusionan géneros y acercan el idioma a miles de personas.
Aprender un idioma: mucho más que una decisión racional
La elección de aprender una lengua nueva no es solo cuestión de lógica. Las experiencias personales, la cultura y lo que consumimos en medios y entretenimiento pesan mucho más de lo que pensamos. Por eso, a veces un idioma nos parece más fácil o más difícil según lo que escuchamos, vemos o vivimos.
Como explica el informe de Preply, “la distancia cultural también cuenta de forma decisiva. Cuando el contacto con un idioma es limitado, las personas tienden a basarse más en suposiciones que en experiencias reales”.
Por eso, escuchar música en otros idiomas puede cambiar nuestra percepción y animarnos a aprender lenguas que antes veíamos como imposibles. Al final, una canción puede ser el primer paso para abrir la cabeza y animarse a algo nuevo.