En un mundo donde las tendencias cambian a toda velocidad, Marian Saud apuesta por otro camino: el de la identidad, el trabajo artesanal y las prendas pensadas especialmente para cada mujer.
Desde su atelier, la diseñadora construyó una estética propia que la llevó a trabajar con reconocidas figuras del espectáculo y a convertirse en una de las referentes de la alta costura argentina.
A la hora de hablar de su carrera, Saud identifica un desafío por encima de todos: construir y sostener una identidad propia.
Marian Saud.“Mi mayor desafío fue construir y sostener mi propia identidad”.
“Mi mayor desafío fue construir y sostener mi propia identidad. No copiar lo que funciona, sino encontrar mi propio lenguaje”, explicó. Y agregó: “Hoy, cuando alguien ve un vestido y reconoce que es mío sin necesidad de ver la etiqueta, siento que todo ese trabajo valió la pena”.
Marian Saud y su mirada sobre la alta costura
Para la diseñadora, la alta costura se encuentra prácticamente en las antípodas de la lógica de la moda rápida. Se trata, justamente, de recuperar el tiempo, el oficio y el trabajo artesanal detrás de cada prenda.
“Es ir exactamente en la dirección contraria. Es tiempo, oficio, detalle y exclusividad”, definió Saud.
En su atelier, muchas de las piezas requieren un trabajo manual minucioso y pueden llevar meses de elaboración. Para ella, esa dedicación es justamente lo que convierte a un vestido en una experiencia diferente.
“La alta costura no compite con el fast fashion, ofrece otra experiencia: exclusividad, algo hecho especialmente para vos y pensado para una sola persona”, sostuvo.
Y esa mirada también aparece cuando piensa en qué convierte a un vestido en una pieza verdaderamente atemporal. Para Saud, la protagonista siempre tiene que ser la mujer y no la prenda.
“Podés tener un diseño fuerte, mucha intervención, bordado o volumen, pero si está pensado para la persona que lo lleva, trasciende las tendencias”, explicó.
Para la diseñadora, la calidad, las proporciones y la construcción son claves para conseguir ese efecto: “Un vestido atemporal es aquel que ves en una foto diez años después y sigue siendo increíble”.
La tendencia que le gusta a Marian Saud y la que quiere dejar atrás
En cuanto a las tendencias actuales, Saud celebra el regreso de una moda más femenina y la posibilidad de volver a jugar con las siluetas.
Sin embargo, hay una tendencia que preferiría dejar atrás: la necesidad de usar algo simplemente porque está de moda.
“No todo le queda bien a todo el mundo”, planteó la diseñadora. Y resumió su filosofía con una frase contundente: “El verdadero lujo también está en conocerse y saber elegir”.
Marian Saud.“El verdadero lujo también está en conocerse y saber elegir”.
Para Saud, justamente ahí aparece uno de los errores más frecuentes a la hora de vestirse: intentar convertirse en otra persona.
“Muchas veces las clientas llegan con la foto exacta de un vestido, un escote o una silueta que vieron en otra mujer”, contó. Su trabajo, en esos casos, consiste en entender qué fue lo que les gustó de esa imagen y trasladarlo a su propia identidad y características.
“Cuando una mujer se siente cómoda, segura y se reconoce en lo que lleva puesto, cambia completamente la manera en que lo usa”, aseguró.
Marian Saud.“Cuando una mujer se siente cómoda, segura y se reconoce en lo que lleva puesto, cambia completamente la manera en que lo usa”.
Cómo es vestir a las famosas
Trabajar con figuras conocidas también implica tener una mirada propia y, en algunas ocasiones, animarse a decir que no.
Saud reconoció que alguna vez tuvo que rechazar el pedido de una clienta famosa cuando consideró que determinada elección no iba a favorecerla. Sin embargo, aclaró que nunca se trata de una negativa arbitraria.
“Si algo no le va a favorecer, se lo digo, le explico por qué y buscamos una alternativa”, señaló.
Y agregó una definición que resume su manera de trabajar: “Para mí sería mucho más fácil decir que sí a todo, pero no estaría haciendo bien mi trabajo”.
Según explicó, una clienta espera justamente que el diseñador tenga un punto de vista y sea honesto con ella.
Pero además de los vestidos y las decisiones de imagen, el contacto cotidiano permite descubrir una faceta diferente de las mujeres que están acostumbradas a ser observadas públicamente.
“Muchas veces descubro que una persona es completamente diferente de la imagen pública que tiene”, contó Saud.
En el atelier, según describió, las figuras dejan por un rato ese personaje público: hay pruebas de vestuario, conversaciones, risas y charlas sobre la vida cotidiana.
“En el atelier dejan de ser ‘la famosa’ y aparece la mujer real”, explicó.
La diseñadora aseguró que disfruta especialmente ese vínculo, incluso cuando trabaja con mujeres que no pertenecen al mundo del espectáculo: “En mi atelier somos sólo mujeres”.
Pampita y Nicole Neumann, juntas en el desfile de Marian Saud
Uno de los momentos que más repercusión generó alrededor de uno de sus desfiles fue la presencia de Pampita y Nicole Neumann en la primera fila.
La coincidencia no pasó inadvertida, especialmente por la atención mediática que suelen generar las figuras del espectáculo cuando comparten un mismo espacio.
Saud, sin embargo, lo vivió con naturalidad y puso el foco en otro aspecto de aquella jornada: el trabajo que había detrás del desfile y el acompañamiento de sus clientas y amigas.
“Es parte de lo que pasa cuando reunís gente conocida. Entiendo el interés de los medios”, explicó.
La diseñadora destacó que ambas habían acompañado su trabajo y que, para ella, lo importante estaba en la colección, las modelos y todo el equipo que había hecho posible el evento.
“Con las dos tengo una muy linda relación desde hace muchos años y amo que me acompañen”, aseguró.
La famosa que Marian Saud todavía sueña con vestir
A pesar de haber trabajado con numerosas figuras reconocidas, hay una famosa que todavía tiene pendiente en su lista de deseos.
Se trata de Oriana Sabatini, a quien Saud nunca tuvo como clienta, pero a quien le encantaría vestir.
“A Oriana Sabatini nunca la vestí y me encantaría”, reveló la diseñadora.
Marian Saud.“A Oriana Sabatini nunca la vestí y me encantaría”.
Así, entre nombres instalados de la moda argentina y nuevas figuras que despiertan su interés, Marian Saud continúa construyendo una identidad basada en una premisa que atraviesa toda su trabajo: que el vestido acompañe a la mujer y no que la mujer tenga que transformarse para llevarlo.
Porque, para ella, el verdadero desafío de la alta costura no es simplemente crear una prenda impactante, sino conseguir que quien la usa pueda mirarse y seguir reconociéndose en ella.