En un mundo que siempre va a mil por hora, Greeicy se toma sus pausas para disfrutar, valorar, agradecer y aprender de todo lo que la vida pone a su paso. Con esa madurez personal y artística, la cantante colombiana logra desnudar su alma en cada una de sus canciones.
Su nuevo álbum, “Candela”, es mucho más que una lista de temas: es un recorrido muy personal por sus momentos más difíciles, la fuerza transformadora de la maternidad y esas pequeñas cosas que nos vuelven a encender cuando sentimos que nos apagamos.
Recientemente iniciada su gira internacional, que la traerá a Buenos Aires el 26 de noviembre para reencontrarse con sus fans en el Teatro Gran Rex, la artista se tomó unos minutos para compartir una charla profunda e íntima con Ciudad Magazine.
Greeicy dejó de lado el traje de estrella pop para hablar de lo difícil que es estar lejos de su familia durante las giras, del cariño del público argentino, de su amistad con Tini Stoessel y de su admiración por María Becerra, Nathy Peluso y otros destacados artistas de la escena local.
-Hablemos de “Candela” y de la gira internacional. ¿Por qué has dicho que “Candela” es tu trabajo más íntimo y con más fuerza de tu carrera?
- Creo que todos los artistas, a medida que ganamos más experiencia y hacemos más álbumes, que todos significan algo muy especial, vamos descubriendo más y empezamos a entender hacia dónde queremos llevar nuestra carrera y qué es lo que más nos ha hecho conectar con la gente.
Por ese lado, “Candela” es con el que mejor me siento a nivel artístico por todos los experimentos que he hecho. Entendí hacia dónde quería ir en todos los sentidos musicales. Y, por otro lado, porque este concepto llegó en un momento de mi vida muy candela, como el nombre del álbum, donde entendí lo importante que es para un ser humano saber cuáles son esas cositas que lo encienden.
La palabra “candela” no es solamente el fuego, literalmente, o la sensualidad. También es qué te prende a vos, qué sueño te prende a vos, cuáles son tus gustos, o una persona, cocinar, leer, conocer lugares del mundo, tu familia. En un momento de mi vida muy difícil entendí eso. Y agradecí un montón. Mi vida estaba difícil, pero agradecí un montón porque todas esas cosas encienden mi candela.
Y “candela” era una palabra que estaba usando y dije: “Qué lindo adaptar este concepto”. Además, cada una de las canciones tiene una candela distinta. Está la candela que tiene el amor, la candela que tiene la sensualidad, la candela que te da esperanza. Cada una de las canciones siento que me representa a nivel musical. Es un álbum que está muy variado. Cada uno de los géneros me identifica. Me siento conectada. Me representa en lo que soy como artista y como persona.
-Como artista y como mujer, ¿cuál es esa llamita, esa candela interior, que te hace ser hoy la mujer empoderada que se ve?
-Lo más bonito de descubrir esa candela es que no la descubrís en tus momentos más empoderados. Ese poder nace de esos lugares donde no veías tanta luz, donde te sentiste apagado, donde la vida te obligó a abrir los ojos para buscar la manera de volver a salir, de volver a cambiar de piel, de reconstruirte. Ahí encontrás lo que te enciende.
A mí hay muchas cosas que me encienden. Creo que esa candelita está en confiar en que la vida siempre sabe lo que hace y siempre te da lo que, al final, necesitás tener en tus manos. Lo que tengas en tus manos es porque lo podés sostener, por más malo que parezca. Y, aunque sea difícil entenderlo, es algo que me va a enseñar.
Con el tiempo mirás para atrás y decís: “Creo que sí, era justo”. Muchas veces en mi vida sentí cosas injustas. Hoy te digo que eso que para mí muchas veces era injusto era justo lo que necesitaba para aprender esto, que solo una situación te obliga a ver y que, de otra manera, no lo ibas a ver.
Esa lucecita todos la tenemos. Todos nacemos con esa candelita que nos ilumina el camino, que nos impulsa y en la que tenemos que confiar.
-“Limonar” es una canción muy preciosa. ¿Es una de las más especiales para vos de este álbum?
-Totalmente. Cuando nace esta canción no había nacido el concepto del álbum como tal, pero es una canción que nació en España hace como dos años. Estábamos componiendo y hablando de la vida con mis amigos compositores, y decíamos que, a veces, la vida va a una velocidad tan grande y todos vamos persiguiendo un sueño o una meta, y se nos olvida, primero, disfrutar de lo que tenemos hoy.
Siempre estamos mirando para adelante y diciendo: “Lo que sigue, lo que necesito”. Pero hoy tenés un montón de cosas y, a veces, se nos olvida parar, mirar para atrás y decir: “Gracias por el camino”. Ahí te das cuenta de todo lo que has avanzado y de todo lo que has aprendido.
Por eso la canción dice: “Caminé donde mis sueños me llevaron y encontré otros nuevos que cumplí hasta que olvidé disfrutarme cada paso”. Se te olvida por qué empezaste a hacer lo que estabas haciendo. Por eso es importante mirar para atrás, abrazar tus aprendizajes, darte cuenta de que lo has hecho mejor de lo que imaginaste y disfrutar la vida con todo lo que trae, con esos momentos que te llegan a demostrar que sos más capaz de lo que creés.
“Limonar” es esa canción salvavidas que siempre está ahí. De repente me enamoro de ella. De repente me siento perdida o la cabeza me da vueltas y vuelvo a esa canción. La canción no te va a solucionar la vida, pero una canción que te conecta con cosas lindas es ese respirito para el alma. Agradecé y estate a disposición de lo que el futuro te traiga.
-Esta enorme gira que vas a hacer te va a tener lejos de tu casa varios meses. ¿Cómo armonizaste lo profesional con lo personal, más ahora que sos mamá, para poder disfrutar de todo esto y no estar pensando “estoy acá o estoy allá”?
-Es difícil. Es una búsqueda que hago constantemente. Tengo días en los que estoy más tranquila con el tema, pero ahorita estoy recién salida de la casa. Salir nunca me había costado tanto. Con todas las situaciones que están pasando en el mundo, lo que pasó en Venezuela, me fui de la casa con mucha angustia. Porque, al final, no controlamos nada, no sabemos lo que va a pasar y yo decía: “Quiero estar todo el tiempo pegadita a mi gente”. Porque, si va a pasar algo, que estemos juntos.
Me costó mucho salir de la casa. En algún momento voy a traerme a mi familia o a Kai porque no sé si aguante tanto tiempo. Para mí es importante tener ese balance. Amo ser mamá y a mi familia, y también amo un montón mi trabajo, estar de gira, compartir con la gente y hacer shows.
Pero siento que la vida, si es una mesa de cuatro patas, la familia es una pata que tiene que estar firme. Mi individualidad también. Las cuatro patas de tu mesa tienen que estar estables para que la mesa se sostenga de una manera contundente.
Es una búsqueda constante. Es una dualidad. Siento que salgo de mi casa y me siento mal, tengo esa culpabilidad maternal que no te suelta, pero también digo: “Tengo que cumplir mis sueños”. Es rarísimo. Pero me gusta porque siempre logro encontrar ese balance y el camino me va dando las respuestas. Mi familia es una cosa hermosa: me apoya, está ahí. Es una red de apoyo para seguir caminando hacia donde soñamos.
-Esta gira te va a traer a la Argentina en noviembre. ¿Cómo imaginás que va a ser ese reencuentro con el público?
-Va a ser el 26 de noviembre. Por temas logísticos nos tocó cambiar la fecha. La última vez que estuve fue súper sorprendente. Era la primera vez que iba a cantar a Buenos Aires y tenía una conexión muy especial por redes, que uno más o menos mide. Y digo: “Yo siento que tengo un público allá, bonito”. Pero decirle a la gente: “Encontrémonos, pongamos una cita”, es otra cosa. Ahí te das cuenta de quién realmente quiere compartir contigo.
Fue un reto. Y esa primera vez fue hermosa, fue en el Gran Rex. Fue demasiado especial. Yo, sorprendida, porque no imaginé que iba a ser tan bonita y tan inmensa esa primera vez.
Así que tengo muchas ganas de volver, de cantar toda la música nueva, de prender nuestra candela juntos.
-El pop en Argentina está pisando fuerte. Las mujeres están pisando fuerte. Vos trabajaste con Tini Stoessel y con María Becerra. ¿Cómo fue esa experiencia de trabajar con ellas?
- Con Tini somos reamigas. María Becerra me encanta. Me he encontrado un par de veces con ella y me encantaría hacer una canción con María. Me encanta lo que ella hace y, entre colegas, uno habla de los colegas, y hay muchos comentarios lindos de ella como ser humano.
Yo también, las pocas veces que me he cruzado con ella, me he llevado una percepción súper cool: que es súper tranqui, trabajadora. Me encanta ella.
Con Tini colaboré cuando cumplió 22 años en la canción “22” y somos muy amigas. Hemos tenido la oportunidad de compartir muchas veces. Amaría volver a colaborar con ella. La admiro un montón.
Siento que en la Argentina hay un montón de artistas que están haciendo cosas maravillosas, muchísimo talento. Y he sentido que el argentino apoya mucho a sus artistas. Es una plaza muy bonita, de gente muy talentosa, y entre artistas comparten, se juntan para hacer cosas, y eso me parece muy bonito de los artistas argentinos..
-En “Candela” tenés varios feats, pero si tenés que pensar en un artista argentino con quien no hayas trabajado para entrar al estudio, ¿quién sería?
-Es difícil. Con María me encantaría. También me encanta Nathy Peluso. Me encanta ella, me encanta su energía, me encanta lo irreverente y original que es. Me encanta su proyecto y ella me parece maravillosa.
De los chicos, Gotti (Thiago PZK) me encanta. Vamos a ver. Hay un montón de gente espectacular en Argentina.
-Por último, ¿con qué Greeicy se va a encontrar el público de Argentina que vaya a verte?
-Con todas las Greeicys. Siento que en el álbum están todas las Greeicys. Todas tienen un universo de candela distinto y todas me representan.
Yo tengo una personalidad camaleónica a nivel musical. Me gusta bailar por todos los lugares, emociones y sentimientos. Me gusta representar al ser humano a nivel emocional, y el ser humano es todo: desde el despecho hasta el enamoramiento.
A veces el ser humano se siente con la esperanza y la fe altísimas; hay días que son difíciles. Hay días que se levanta con ese “miau” activo, con esa sensualidad activa, y yo siento que yo soy todo eso. Entonces, hay muchas Greeicys en el escenario.