El sincericidio de Fernando Burlando tras perder con Ailén Bechara en el Bailando: "No pude ni siendo tramposo, contraté a cinco call centers y no alcanzaron para ganarle en el teléfono"

El famoso abogado confesó que, a pesar de que pagó para que hagan llamados masivos en Bailando 2015, quedó afuera.

Fernando Burlando se sinceró tras perder contra Ailén Bechara en el Bailando

La herida de Fernando Burlando (50) sigue intacta después de su paso por Bailando 2015, no tanto la de su rodilla como sí la de su orgullo. El abogado de Vicky Xipolitakis habló de la situación procesal de la Griega y, en medio de su argumentación, manifestó su fastidio por haber sido eliminado junto a Barby Franco (24) por Ailén Bechara.

Fue Ángel de Brito quien metió el dedo en la llaga al bromear respecto de la corta permanencia del entrevistado en ShowMatch. "Les pido que no me recuerden cosas que me ponen triste. Yo me veía ganador del Bailando", afirmó Burlando. Entonces, el periodista de El Diario de Mariana echó más sal en la cicatriz: "Ailén Bechara sigue avanzando, volvió a ganar un teléfono...".

"Es evidente que lo de Ailén es muy fuerte cinco call centers no alcanzaron para ganarle en el teléfono. Soy tramposo yo, eh. Call centers en serio. A mí nadie me dijo que no podía hacerlo".

Entre risas nada inocentes, el matriculado confesó: "Es evidente que lo de Ailén es muy fuerte, cinco call centers no alcanzaron para ganarle en el teléfono. Soy tramposo yo, eh. Call centers en serio. A mí nadie me dijo que no podía hacerlo". Ante la perplejidad de los panelistas, Burlando se explayó: "Esto no es perder plata, es invertir. Les dije el mismo día de la sentencia, los dueños son amigos míos. Eran de Córdoba, Catamarca, había mucha gente. Ignoro cuántos mensajes por minuto entraban".

Luego, Fernando Burlando se refirió al enfrentamiento que mantienen Ailén Bechara y su mujer, Bárbara Franco: "Me parece que no tuvieron oportunidad de cruzarse. Es evidente que Ailén se está fortaleciendo mucho, su fortaleza es innegable. En el caso de la nena del Cabezón (Candela Ruggeri), también apostaba a que iba a ser algo muy competitivo...".