¡Qué momento! El incómodo reencuentro entre Luis Ventura y Marcela Baños al aire

Los expanelistas de Intrusos se cruzaron en Desayuno luego de que Adrián Pallares revelara… ¡que no se habían saludado fuera de cámara! 

El reencuentro de Luis Ventura y Marcela Baños

“América es un reality, acaba de terminar Gran Hermano pero nosotros tenemos el nuestro”. Con esa frase, chistosa pero contundente, Adrián Pallares reveló al aire de Desayuno Americano una tensa situación que se vivía en el estudio.

El conductor, en reemplazo de Pamela David, contó lo que pasaba a raíz del reencuentro de Luis Ventura y Marcela Baños, expanelistas de Intrusos: “Están dos compañeros, a quienes quiero mucho y que estaban en el mismo panel. Por lo que vi, no se dirigían la palabra”, dijo Pallares.

"Yo llegué corriendo, con un café con leche. No sé el caso de Luis, no voy a hablar por él", dijo Baños cuando Pallares reveló que no se había saludado con Ventura.

Vale recordar que Baños se fue de Intrusos en medio del escándalo que protagonizó Luis a raíz de sus declaraciones sobre la paternidad extramatrimonial: “Tengo que defender lo que pienso y mis valores”, había dicho en su momento la actual conductora de Pasión de sábado.

Ante el encuentro al aire, Ventura aseguró: “Siempre estuvo todo bien. Para mí, sí”. Y Marcela agregó: “En ese momento hablamos telefónicamente así que coincido con Luis en que está todo bien. Lo que tuvimos que aclarar, lo hicimos de forma privada y no necesitamos decirlo al aire. Está todo bien, de verdad”.

Sin embargo, sus expresiones de incomodidad no parecían decir lo mismo y Adrián volvió a revelar: “Les pregunto porque no vi que se saludaran”. Baños se justificó: “Yo llegué corriendo, con un café con leche. No sé el caso de Luis, no voy a hablar por él”.

Ventura opinó: "No necesariamente el compartir un sillón implica que yo tenga que estar pendiente o que ella tenga que estar pendiente de mí. Ella sabe su lugar y yo conozco el mío".

Mientras que Luis fue más tajante: “El hecho de compartir cosas frente a una cámara no implica que uno tenga que tener interacción fuera de las cámaras. Con Marcela tenemos una relación de haber compartido una cámara, con cierta afinidad en un momento y ahora no es tan fluida por una cuestión de distancia. En determinado momento compartimos un panel y de buenas a primeras dejamos de compartirlo. Entonces, uno no se frecuenta y deja de tener atención sobre la vida del otro, lo que no implica que haya habido una pelea. Cada uno tiene su manera de vivir y sentir”.

No necesariamente el compartir un sillón implica que yo tenga que estar pendiente o que ella tenga que estar pendiente de mí. Ella sabe su lugar y yo conozco el mío”, fue la contundente conclusión del periodista.