Por qué Jimena Barón no volvería con Daniel Osvaldo: "No fue sólo una cuestión de infidelidad, hubo descuido, maltrato y falta de respeto"

Lejos del futbolista y dedicada a su hijo, la actriz habló con Caras y dio detalles de su difícil relación con el exdelantero de Boca.

Su vuelta a la Argentina no fue como la planeó. En abril, Jimena Barón (28) llegó al país junto a su (por ese entonces) pareja, Daniel Osvaldo (30), y su hijo Morrison (1). ¿El motivo? El futbolista era la nueva figura de Boca Juniors. Pero al poco tiempo, la pareja entró en crisis y todo terminó en una escandalosa separación.

Cada uno por su lado, continuaron con su vida por separado: él se fue a vivir a Portugal, porque es el nuevo delantero del Porto, y ella se quedó en Buenos Aires, abocada a su hijo, la actuación y el canto, más allá que en el último tiempo se la vinculó sentimentalmente a Matías Tasín (37), un empresario a quien calificó como "amigo".

"No posibilidad de volver con Daniel porque no fue sólo una cuestión de infidelidad, que hasta se podría hablar. Hubo un descuido, un maltrato y una falta de respeto hacia mí, como mujer y madre, que no hay manera de restablecer", dijo Jimena en Caras.

Reencausando su vida lejos del escándalo, Jimena reflexionó sobre su separación y aseguró que ya no ve posible una reconciliación con Osvaldo."No hay posibilidad porque no fue sólo una cuestión de infidelidad, que hasta se podría hablar. Hubo un descuido, un maltrato y una falta de respeto hacia mí, como mujer y madre, que no hay manera de restablecer. ¿Adónde vas a tatuarte? A American Tattoo, no me hagas eso. Hablá conmigo y avísame lo que te pasa por dentro. Pero cuidame, tenés una familia con un bebé. Yo, que estuve bancándote en Europa más de dos años, que me mudé de una ciudad a otra embarazada de ocho meses porque tenías que cambiar de club, con qué necesidad me exponés así. No fui una mina que se patinó todo su dinero allá", dijo la actriz de Esperanza mía en nota con la revista Caras. 

Pese a las diferencias que aún la apartan del buen trato con Daniel, Jimena tiene en claro que su prioridad es la felicidad de su hijo: "Voy a hacer todo lo que a Morrison le haga bien. En su cuarto tiene dos fotos del papá pegadas y, al lado, su botín. Cada vez que Momo lo nombra, le digo que ya lo va a ver. No mezclo las cosas. Y me imagino en el futuro comiendo los tres juntos como dos padres adultos que están separados y comparten un momento con su hijo. Quiero eso para Momo y voy a luchar para que sea así siempre".