El "punto crítico" en la vida de Luciano Castro y Sabrina Rojas que erosionó la pareja tras nueve años de amor

La revista Pronto ahondó en la intimidad y trasfondo del final del matrimonio: qué cosas los terminó distanciando. 

La rutina y los acuerdos de Luciano Castro y Sabrina Rojas que erosionaron la pareja
La rutina y los acuerdos de Luciano Castro y Sabrina Rojas que erosionaron la pareja

Durante sus nueve años de amor, Luciano Castro (43) y Sabrina Rojas (38) moldearon su relación y sus profesiones para disfrutar de su vínculo y poder formar una familia. El actor y la actriz tuvieron dos hijos, Esperanza (5) y Fausto (4), y echaron raíces en Vicente López, lugar en el que residieron juntos hasta este verano, que confirmaron su separación.  

Sin embargo, no todo fue color de rosas en el matrimonio y los acuerdos que hicieron en un principio de la relación fueron los mismos que comenzaron a erosionar la pareja.  

"Fue la vida, el desgaste, la rutina. Hubo hastío. No hubo terceros, ni terceras en discordia", dijo Sabrina en Intrusos, revelando los motivos de la ruptura. 

"Fue la vida, el desgaste, la rutina. Hubo hastío. No hubo terceros, ni terceras en discordia", dijo Sabrina, revelando los motivos de la ruptura. Y la revista Pronto ahondó en la intimidad de la pareja.

Luego la revista Pronto ahondó en la intimidad de Castro y Rojas y detalló las situaciones cotidianas que los habría llevaron al fin. Aunque ninguno de los dos sabe si es definitivo. 

Según describió el semanario, el carácter huraño y malhumorado de Luciano fue haciendo mella en el vínculo con su mujer, sumado a su afecto por sostener a rajatabla sus espacios individuales, como el gimnasio, el boxeo y algunas visitas a sus amigos. 

Desde hace años, el actor tiene la misma rutina: todas las noches, sin importar si es fin de semana, se acuesta a las 20.30 para madrugar y practicar boxeo y natación a las 5.30. Y si está al frente de una tira, como ocurrió este 2018, que protagonizó 100 días para enamorarse, su tiempo fuera de su casa es mayor. 

Conociendo el trabajo de su marido, la revista contó que Sabrina se habría adaptado a la vida que planteó Luciano. Al igual que su permanencia en el hogar, potenciada con el nacimiento de sus hijos. Rojas eligió y no se quejó por dicha situación, pero le hubiera gustado que el actor resigne algunos de sus compromisos por la familia. 

Como si esas diferencias diarias no fueran muchas, las escenas de celos de Sabrina a Luciano habrían terminado de resquebrajar la pareja.