No los den por muertos...

Comprados por los nostálgicos o por el simple hecho de ser la alternativa ante los súper complejos juegos actuales, games de culto como el Pacman o Súper Mario y consolas consideradas obsoletas viven una reaparición. Las leyendas nunca tendrán su game over.
Aunque el CD, los MP3, MP4, DVDs, etc, se empeñanen en demoler al cassette, este va a sobrevivir como lo hizo el LP en su momento. Lo mismo ocurre con las viejas consolas y videojuegos que hicieron historia en los 80 y 90 . Es así, por más que los súper sofisticados XBox 360, PlayStation 2 y 3, Wii y las PCs dejen kilómetros atrás (por gráficos, jugabilidad y calidad) a juegos como el Súper Mario o Pacman... estos siempre resurgen, como el Fénix.

La historia de Zak Santucci, un pibe de 22 años de EE.UU., ejemplifica el fenómeno. Se gastó 30 dólares por el videojuego ochentoso Q-bert de 8 bit para la Nintendo Nes y él lo consideró un negocio. Claro: "Q-bert rocks" (Q-bert la rompe!) dijo contento. ¿Motivos? Estos juegos salen más baratos que uno original de la última consola de Nintendo y aseguran diversión por horas. En nuestro país, el Nintendo Nes Q-bert se vende a $70 por Internet, cuando los juegos de la Play 2 salen $10 en cualquier local de Parque Rivadavia (la Argentina trucha, of course).

Pero Santucci no es el único que paga precios superiores por los "oldies". En febrero, un comprador de ebay se gastó más de 6000 dólares por la colección completa de juegos de Nintendo y accesorios. Además, hay comunidades dedicadas a los abandonware, como DigitPress.com, donde más de 19 mil miembros hablan de cómo encontrar los juegos más raros y las diferencias sutiles entre productos. Los videojuegos clásicos disfrutan de un resurgimiento que, en algunos casos, superan al éxito de su aparición años atrás.

Pero la lista sigue: Jason Smith, de 26 años, es otro estadounidense que ha pasado cuatro años y medio tratando de conseguir todos los juegos de Nintendo y planea conseguir los de Europa, Australia, Corea, Hong Kong, Canadá y Brasil. Smith construyó una Nes gigante, que se puede ver en su página. "Prefiero las Nintendo porque crecí con ellas. Fue mi primer sistema, y siempre tendrá un lugar especial en mi corazón. Yo sólo tenía unos juegos cuando era más jóven porque mis padres no podían comprarlos, es por eso que cuando conseguí un trabajo, comencé con los clásicos", cuenta Smith en su sitio.

Es obvio que el resurgimiento se da en gran parte por la puja de los contemporáneos a las reliquias, pero también los clásicos están siendo consumidos por los más pequeños. No importa el precio, la calidad, jugabilidad o gráficos, porque siempre estarán ahí...

Q-BERT. Mirá cómo es este jueguito y lo mal que jugó el del video.