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Natalia Oreiro contó el curioso comportamiento de su hijo: "Lo encontré mirando por la cerradura; le intriga lo que pasa en la calle"

La artista relató un escena que vivió con Atahualpa, de 8 años, inquieto ante la cuarentena y la pandemia.

Natalia Oreiro contó el curioso comportamiento de su hijo, Atahualpa, en plena pandemia

La pandemia de coronavirus y la cuarentena puso en pausa el trabajo de los artistas como el de un sinfín de ciudadanos, que se vieron afectados por la crisis sanitaria.

En ese contexto, Natalia Oreiro suspendió sus compromisos laborales en el exterior y se refugió en su casa junto a su marido, Ricardo Mollo, y su hijo, Atahualpa.

Preocupada por la realidad, la actriz le dio una nota a Vivo para vos, el programa que conducen Julian Weich y Carolina Papaleo en El Nueve, y describió sus sentimientos ante la pandemia.

"(La cuarentena) estoy viviéndola con mucha paciencia, portándome bien, conteniendo a mi familia, a mi hijo, que tiene 8 años. También con alegría, dentro de lo que se puede. Manteniendo bien arriba la energía. No dejando entrara el miedo. Informándome, pero no sobreinformándome, porque la pandemia es algo peligroso, pero la sobreinformación y el miedo no creo que sean algo bueno", comenzó diciendo Oreiro, atenta a lo que ocurre en el mundo y a su alrededor.

"Un día lo encuentro a Ata mirando por la cerradura del portón que da la calle, con un largavista. Y le digo '¿qué hacés?'. Y él me dice 'me intriga saber lo que pasa en la calle'".

Luego, agregó, poniendo el foco en los adultos mayores y en los niños: "Te agarra angustia, incertidumbre, hay mucha información dando vueltas... En mi caso me da miedo por mis padres, que son mayores de 70 y viven en Uruguay. Ellos se están cuidando. Pero también (me preocupa) lo que uno le transmite a los niños y niñas. Yo tengo un hijo de 8 años, él está informado de lo que está pasando y no está yendo a la escuela...".

Sin dejar que Natalia termine su concepto, Weich le preguntó: "¿Cuál fue la pregunta más rara que te hizo Atahualpa?". Y Oreiro describió una inocente anécdota que vivió con su hijo, que describe su inquietud y curiosidad en plena pandemia.

"Un día lo encuentro mirando por la cerradura del portón que da la calle, con un largavista. Quería poner el largavista en la cerradura. Y le digo '¿qué hacés?'. Y él me dice 'me intriga saber lo que pasa en la calle'", contó la artista, recordando la escena con ternura.