Luciana Salazar habló de sus cirugías: "Dicen que me hice la cola y no es así"

La modelo contó su experiencia al pasar por el quirófano y reveló qué parte de su cuerpo no le gusta.

Luciana Salazar habló de las cirugías que se realizó.
Luciana Salazar habló de las cirugías que se realizó.

Luciana Salazar es la protagonista de la última tapa de revista Caras y la modelo se mostró molesta con la publicación ya que asegura que la nota se hizo hace dos meses, en pleno escándalo con Martín Redrado y, por ese motivo, muchas de sus declaraciones son sobre el economista.

Pero Luli habló de muchos más temas en la entrevista, incluidas las cirugías.

Cuando el periodista le preguntó si dejaría que su hija Matilda se operara las lolas a los 15 años, Luli respondió: “Me parece muy chiquita y quizá se pueda arrepentir, me gustaría que estuviera más madura. Hay cosas que tienen que tener mi aprobación. Por lo menos hasta los 18 años, yo decidiré. No dejaría que se someta de tan chica a algo de lo que podría arrepentirse”.

"Al principio, cuando me operé las lolas, tenía mucho y me reduje de a poco. Ahora me siento un poco más acorde con el tamaño"

¿Se arrepiente de haberse operado? “Al principio, cuando me operé las lolas, tenía mucho y me reduje de a poco. Ahora me siento un poco más acorde con el tamaño”.

Y al ser consultada sobre qué cirugías se hizo, Salazar aseguró: “No quiero entrar en esa de vuelta, porque después me terminan criticando. Dicen que me hice la cola y no es así. La gente siempre termina creyendo lo que quiere”.

Además, desmintió retocar sus posteos en las redes sociales con Photoshop: “En las fotos no me reduzco la cintura ni me retoco o me plancho la cara, sólo cambio el filtro para darle más luminosidad a la foto”.

¿Cuántas cirugías se hizo? "No quiero entrar en esa de vuelta, porque después me terminan criticando. Dicen que me hice la cola y no es así. La gente siempre termina creyendo lo que quiere"

¿Qué parte de su cuerpo no le gusta? “No me gustan mis orejas, desde chica. Tengo un color en la piel demasiado blanco y a veces se me notan todas las venas, por eso me suelo hacer “sopleteado”. Tengo los ojos muy achinados y me gustaría tenerlos muy abiertos. Pero no me castigo porque me mantengo con la gimnasia”.

Por último, contó por qué está tan pendiente de su físico: “No lo hago por la mirada del otro, siempre fui así. Me gsuta verme sexy y lo llevo desde pequeña, eso de gustarme a mí misma. Lo primero que hago frente al espejo es hacer una pose sexy y no encontrar el defecto. Busco en el espejo a una Luli sexy”.