Ir al sitio

Ciudad Magazine

Notas Top

Fuerte escena de la China Suárez en el primer capítulo de Argentina, tierra de amor y venganza

Raquel, la joven polaca que compone en la flamante ficción de eltrece, cree que llega al país para casarse, pero termina víctima de una red de trata.

La China Suárez es engañada en Argentina, tierra de amor y venganza: su destino es un prostíbulo en Buenos Aires

Una de las historias más fuertes que tendrá Argentina, tierra de amor y venganza, el nuevo culebrón de eltrece, es la de Raquel, el rol que encarna la China Suárez y que está inspirado en una persona real. Allí la actriz compone a una inmigrante polaca que para salvarse de la miseria de su país, en plenos años 30 y en medio de la guerra, arregla un casamiento en España con un hombre argentino que no conoce. Desconociendo el idioma y embaucada, terminá en nuestro país atrapada en un prostíbulo.

En una fuerte escena, el personaje que interpreta Vivian El Jaber, nexo para captar inmigrantes judías en Europa, llega con las jóvenes al hotel donde serán preparadas para ser vendidas en el burdel que dirige Samuel Trauman (Fernán Mirás).

Raquel Liberman fue la primera en denunciar la trata de mujeres en los años 30. Relató que fue obligada a prostituirse en los prostíbulos que regenteaba la Sociedad Israelita de Socorros Mutuos "Varsovia", que traficó con miles de mujeres, la mayoría de Europa del este y Rusia en Buenos Aires y en todo el país.

La China, que en el primer capítulo se lució hablando polaco y francés, comienza a preguntar hacia dónde van y porque están en ese lugar. Desesperadas y sabiendo que su destino no era el que pensaban, todas comienzan a gritar mientras son desnudadas para ser bañadas. “O te metés o te mato”, la amenaza a Raquel, que terminá siendo parte de una enorme red de trata, antes llamado “trata de blancas”.

Raquel Liberman fue el nombre que adoptó una inmigrante polaca que fue la primera mujer en denunciar la trata de mujeres en los años 30 en un diario de la época. La mujer real, que inspiró la historia escrita por Carolina Aguirre y Leandro Calderone, relató que fue obligada a prostituirse  en los prostíbulos que regenteaba la Sociedad Israelita de Socorros Mutuos "Varsovia", recordada como la Zwi Migda, y que traficó con miles de mujeres, la mayoría de Europa del este y Rusia en Buenos Aires y en todo el país.