Florencia Peña y una insólita anécdota en el aeropuerto de Miami por su video íntimo: "El agente de Migraciones me pidió el nombre, me buscó y me dijo '¡pero esto no se puede ver!'"

La actriz contó una situación muy particular que vivió en Estados Unidos y cómo la afectó la aparición de esas imágenes.  

Flor Peña contó una divertida anécdota en el Aeropuerto de Miami.
Flor Peña contó una divertida anécdota en el Aeropuerto de Miami.

Ya pasaron más de cinco años de la aparición de su video íntimo, pero para Florencia Peña el espinoso tema no terminó. La actriz sigue una batalla legal contra varios buscadores de internet y medios, como reveló en una entrevista radial con Perros de la Calle.

“No sé si voy a ganar los juicios, porque no hay legislación. A mí me gustaría sentar jurisprudencia. Más allá de si gano o no plata, quiero seguir hasta el final porque este es el delito moderno”, le dijo a Andy Kusnetzoff.

Con el sentido del humor que la caracteriza, Flor relató a pedido del conductor una insólita anécdota que vivió en el Aeropuerto de Miami relacionada la grabación en la que aparecía manteniendo relaciones con Mariano Otero, su exmarido.

"El agente me pidió mi nombre, me buscó y empezó a desorbitarse. No sé si enganchó el video, yo creo que sí y empezó a decir: '¡Pero esto no se puede mirar!'. ‘¡Y esto, y esto!’. Fue tremendo".

“Estábamos entrando a Miami. Me toca un agente de Migraciones centroamericano, un puertorriqueño creo, que cuando ve que soy argentina me empieza a hablar en castellano. Me preguntó qué hacía y yo le respondí: 'Vengo a Disney con mis hijos'. Y me preguntó: ‘¿Qué hacés tú?’, entonces le dije que era actriz. Me pidió mi nombre, me buscó y empezó a desorbitarse. No sé si enganchó el video, yo creo que sí, y empezó a decir: '¡Pero esto no se puede mirar!'. ‘¡Y esto, y esto!’. Fue tremendo”, relató entre risas.

Más allá de tomarse con humor esa situación, Peña explicó cómo la afectó la aparición de esas imágenes en la web: “No puedo ni explicar el bullying que me generó a mí y eso que yo tengo personalidad. No quería salir a la calle y te juro que me la recontra banco. Me moría de vergüenza (…) Encima lo pusieron en tres partes y cuando me estaba reponiendo de la primera, salía la segunda. Fue una maldad de alguien que me odiaba, un sádico. Si hace cinco años hubiésemos tenido esta conciencia de género, yo me hubiera sentido más acompañada porque me sentí muy sola en ese momento”.